sábado, 3 de junio de 2017

Adiós golondrinas...

Volverán las oscuras golondrinas

en tu balcón sus nidos a colgar,

y otra vez con el ala a sus cristales

jugando llamarán.



Cuando este blog comenzó, en el año 2010, era un hombre en busca de sus creencias habiendo salido de la participación en una secta por 8 años. Cree el blog y empecé a escribir respecto de cómo se podía hacer una comparación entre distintos tipos de religiones, y los 5 momentos de la aceptación de la muerte de acuerdo a Kluber-Ross. Así nació "Escribiendo mi nueva Ética".

Pasaron los años, y llegué a escribir mi ética, escribí un manifiesto respecto de mis creencias, y seguí escribiendo en la medida que temas de la psicología, la filosofía, la religión y otros, iban volviéndose parte de mí.

Muchos personajes pasaron por ahí. Y en algún momento la preocupación ya no era qué creía... mis palabras estaban centradas en volver a pensar el amor, y si el amor me salvaría... empezó la espera del regreso de las oscuras golondrinas. Y así fue como este blog pasó a tener ese nombre... "Las oscuras golondrinas...".

Han vuelto a pasar los años. Probablemente unos 3 desde que ese nombre tomó lugar.


Pero aquellas que el vuelo refrenaban

tu hermosura y mi dicha a contemplar,

aquellas que aprendieron nuestros nombres...

ésas... ¡no volverán!


Sin embargo, cada día más, parece que las golondrinas no volverán. 
Después de 3 relaciones fallidas, una siendo el amante de quién creía era el amor de mi vida, otra con una mujer que había terminado recientemente su relación de 5 años con otra mujer, y por último, con la mujer que calzaba totalmente con lo que era la mujer perfecta para mí... las esperanzas de que las golondrinas vuelvan se ven lejanas. 


Volverán las tupidas madreselvas

de tu jardín las tapias a escalar,

y otra vez a la tarde aún más hermosas

sus flores se abrirán.


Las historias de estas mujeres siguieron. Sus vidas florecieron una vez más habiendo salido de mi vida. La mujer que creía que era el amor de mi vida se casó, y es dificil alcanzar tu sueño de estar con la persona que pensaste por 6 años que era realmente el amor de tu vida, que la defendiste en sueños gritando al mundo "Ella es el amor de mi vida", para ver cómo tu ilusión se rompe en pedazos. 

La mujer perfecta, se remitia a la lista que escribí por años de las características que mi mujer perfecta debía tener. En lo físico, en lo emocional, en lo intelectual, en lo espiritual... si esa mujer existía, debería dejarlo todo por ella. 
Y cuando la encontré, eso fue lo que hice. Sólo para encontrar como pesaban las palabras de Nasrudin respecto a la mujer perfecta "ella también estaba buscando al hombre perfecto". 
Mi última entrada tenía que ver con la frase de Bob Dylan "Incluso los pájaros están encadenados al cielo". Y mientras veía  la imagen de los pájaros en el diseño del blog. Sabía que algo tenía que cambiar en él y sentí que el momento había llegado.


Pero aquellas cuajadas de rocío

cuyas gotas mirábamos temblar

y caer como lágrimas del día...

ésas... ¡no volverán!


Sería ridículo pensar que no me voy a volver a enamorar. 
Por el mismo hecho de que ya estoy enamorado en este mismo momento.
Pero probablemente eso no sea suficiente para que vuelvan las oscuras golondrinas.

El tiempo pasa. He estado en 3 celebraciones de matrimonios en mi vida. 
Todos matrimonios de amigos de mi misma edad. 
Veo como se aman, como quieren estar juntos, como se embarazan y tienen hijos, como crean y crían una familia. 
Pero parece ser más claro cada día que eso no es algo que esté destinado para mí.


Volverán del amor en tus oídos

las palabras ardientes a sonar;

tu corazón de su profundo sueño

tal vez despertará.


Y sin duda será así para ellas. Para todas las mujeres que he amado.
Puedo asegurar que a ninguna de ellas fui el último en decirle "te amo", el último en decirle "te deseo".
Y me alegro de que así sea. Porque creo que lo merecen.
Hasta la relación que en los peores términos haya acabado.
Si estuve con ella, la amé, y le deseo lo mejor. Espero que seas feliz y que estés con alguien que pueda darte lo que yo no pude. Lo que sea que fuera.





Pero mudo y absorto y de rodillas,

como se adora a Dios ante su altar,

como yo te he querido..., desengáñate,

nadie así te amará.


Y aún así, creo que es cierto. 
No para que me extrañes, porque sé que no lo haces. 
Pero lo cierto es que nadie te amará como yo te amé. 
Porque nadie ama como yo lo hago.
Dispuesto a entregarlo todo.
Dispuesto a destrozarme por tu placer.
Dispuesto a morir por ti. 
Pero el problema es que nunca se trató de lo que yo sentia.
Siempre fue de lo que tú querías. 
Y simplemente por eso llegué adonde estoy. 
Porque fui lo suficientemente hábil para siempre leer eso. 
Mi historia es la de Jean-Baptiste Grenouille. 
He buscado toda la vida la esencia del amor, generar la fragancia que puede generar amor... porque la conclusión es que simplemente no puedo ser amado. 

Diré más al respecto.
Pero eso es materia de otra entrada. 

Por hoy, cambiamos el nombre.
De las Oscuras golondrinas y la pregunta por su regreso.
Al hecho de estar encadenado al amor, y no poder salir de ello por más que lo intente.

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