martes, 31 de marzo de 2015

Yo canto para usted

Hace algunos días, muy deprimido, empecé a escribir una entrada llamada "¿Y para quién escribo yo entonces?", pensando en el tema "¿Para quién canto yo entonces?" de Sui Generis.

Planteando un tema que he escrito infinidad de veces antes... la sensación de soledad, sumado al pseudo contacto de facebook.
El último mes, o los últimos dos meses perdí absolutamente mi centro. Todo lo que había crecido después de la venida de los monjes se habia ido al carajo.
Incluso empecé a subir de peso de nuevo... cosa molesta, ya que desde Septiembre del año pasado había perdido 10 kilos... (son 6 meses, no creo que sea un "efecto rebote").
Empecé a refugiarme un poco en el alcohol... lo que no encuentro intrínsecamente malo, parece un buen refugio.

Ayer me cambié de casa, y estoy oficialmente viviendo solo...
Pagar cuentas y todas esas cosas. Lo que había sido un sueño todo el año pasado hoy es una realidad... y la verdad es que me importó bastante poco.
Una amiga empezó a darme explicaciones psicológicas al respecto e interpretaciones del tipo "lo único peor que no alcanzar tus sueños, es alcanzarlos". Y de cómo en vez de disfrutar el logro, tu atención pasa a otra cosa.
Yo también pensé en la idea del eterno oscilar entre el deseo y el hastío.

Sin embargo, lo cierto es que existen motivos por los cuales he estado deprimido, que anteceden el cambio de casa y lo trascienden.
No es que mi atención se haya ido a ese lugar ahora.

En ese escrito que no terminé, hablaba respecto de cómo ya hace más de un mes terminé con Esperanza.
Acerca de cómo le "prometí" que si nosotros terminábamos, me convertiría en un Barney Stinson.
Sin embargo, es imposible que cumpla esa promesa... ya que no hay forma de que me convierta en uno.
Puede parecer rara la promesa... "Si termino contigo, voy a tener sexo con muchas mujeres". Pero si lo miran en el fondo, significa que "si no eres tú, no será ninguna". Recordemos que el nombre de Esperanza se dió justamente bajo la idea de que ella era la última Esperanza...

El fantasma de Esperanza me persigue a ratos.
Un amigo en común me contó que ella está bien. Al parecer le hizo bien que nuestra relación terminara.
Y eso me permite centrarme en otros fantasmas que me persiguen...
Fantasmas de amores que no ocurrieron, y fantasmas de amores que nunca ocurriran.

En mi situación actual, una de las preguntas que me hago es: ¿Podría hacerme a mi mismo la promesa de no ponerme a pololear antes de 2016?
Cuando terminé la primera vez, temí que ninguna mujer se volviera a fijar en mí...
Y la segunda, y la tercera...

Pero después de haber pololeado doce veces, tengo claro que en algún momento a alguna mujer le pareceré un buen partido.
Sin embargo, lo cierto es que no quiero forzarme a hacerlo...

Creo que todavía no había empezado a pololear con Esperanza cuando le dije "Cuando llevemos 10 años pololeando, yo voy a estar aquí y me voy a acordar de esta frase".
Y esa promesa me persiguió bastante, de hecho, el día que terminamos tuve que mencionarla. Porque me sentía traicionándola tan fuertemente...
Y cuando me enamoro no puedo evitar prometer el mundo entero. Y no quiero seguir haciendo promesas que no puedo cumplir.

Y el espacio que habito tiene mucho que ver con todo esto.
Porque lo cierto es que mientras ordenaba esta casa (Con mucha ayuda por la que estoy muy agradecido) donde me venía a vivir, que era una torre de basura, la pregunta que me hacía era por la mujer que finalmente va a acompañarme en este espacio.
Quizás a mi no me importaría tanto vivir en el desorden, como a mi familia parece no importarle vivir entre la basura, de no ser por el hecho de que pudiera molestarle a un potencial amor de mi vida.

Veamoslo así. En mi relación con Esperanza me volví un huevón super activo en arreglar cosas.
En general yo soy un hombre de encontrar las mejores vías para solucionar problemas, pero en general esto siempre refería a cosas teóricas o administrativas. Nunca a cosas físicas, eléctricas o hidráulicas.
Sin embargo, como el papá de Esperanza era ese constructor de Homecenter, yo intenté desarrollar ese mismo lado en mi.
Lo cual fue bastante efectivo.

Pero no fue por mí, fue por amor.
Fue por llegar a ser el hombre que ella necesitaba que yo fuera.

Un amigo me decía que eso está super mal, que no puede ser, que bla bla bla.
Difiero de la carga moral que él le pone a esto. De que está "mal" porque no te respetas a ti mismo, o a tu esencia, o lo que sea.
Porque creo en la posición construccionista o de la teoría de la atribución que dice que nuestro "self" no es intrínseco, está dado por nuestras relaciones. Entonces no es que "yo me pongo una máscara para ser alguien que no soy", ese otro que estoy siendo SOY yo.

Pero bueno, lo cierto es que en la relación también tuve mis límites de lo que estaba dispuesto a transar y a lo que no... la relación terminó a final de cuentas.
Y es evidente que ninguna pareja tampoco querrá que cambies hasta ser algo que no eres.

Pero el punto es que la canción "¿Y para quién canto yo entonces?", en sus últimos versos dice:

Yo canto para Usted
El que atrasa los relojes
El que ya jamás podrá cambiar
Y no se dio cuenta nunca que su casa se derrumba. 

Tengo entendido que esto refiere al padre de Charly Garcia.
Y que la letra original decía algo así como "y no se dio cuenta nunca que su hijo lo odia".

Pero (y es una relación que estoy haciendo ahora mientras escribo)...
Aparece la casa, que se derrumba. Mientras yo estoy construyendo este espacio para habitar.
El que jamás podrá cambiar, mientras que yo intento cambiar para esa persona.
El que atrasa los relojes, cuando voy casi llegando a los 30 años...

Yo canto para ella... para mi mujer idealizada.

Cuando alguien me dice "es que tienes que hacer las cosas para ti", lo encuentro un sinsentido.
Si se me perdona la analogía, es como que me dijeran "es que tienes que masturbarte pensando en ti".

Claramente masturbarse es una actividad personal, y que se hace por el placer personal... pero uno no lo hace pensando en uno... uno necesita estar pensando en alguien más para que ocurra.
Aunque ese alguien más sea alguien que nunca existió ni existirá.

Siento que no quiero volver a comprometerme en una relación... pero no por "el miedo a enamorarme y volver a sufrir". Sino que no quiero hacer sufrir a otra persona. No quiero seguir decepcionando a quien quiero...

El otro día vi la siguiente tira:




Y el mensaje "Me asusta defraudar a las personas" es super fuerte. Tengo miedo de decepcionar a la persona que amo.
Y así es como muchos me han dicho a propósito de la ruptura, y de mi preocupación de que ella estuviera bien "hazte cargo de tu sufrimiento, que ella se haga cargo de su propio duelo".

Sin embargo, yo prometo hacerme cargo de la salud emocional de la persona que amo... y me siento mal de no poder cumplir esa promesa. Siendo que muchas veces no está en mis manos, y que ella u otras personas tienen que hacerse cargo del asunto.

No quiero prometer a alguien más de lo que puedo cumplir.
Pero pareciera que no puedo relacionarme de otra forma con mi mujer ideal.
Puesto que es justamente en esa promesa que me acerco a ser el hombre que ella necesita que sea.

Y vuelvo a pensar entonces, para quién es que he arreglado la casa.
Hace algunos días pensaba que si me puedo conseguir cosas de segunda mano, no tengo ningún problema con ellas... mientras funcionen yo las agradezco.
Pero a muchas de mis parejas no les ha dado lo mismo, entonces he tenido un cierto status que mantener.

No es para mí, ni para mi gato. Es para mantener "Cuán ideal puedo ser para la mujer que amo".
Quizás el problema realmente no está en mí, sino simplemente que hasta el momento no he tenido a una mujer con la cual mi visión acerca de las pertenencias y del espacio sea compartida.

Creo que hay mucho más que podría decir, pero parece ser que he escrito suficiente por hoy.



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