miércoles, 15 de mayo de 2013

Universal y Contingente

Despues de 6 horas de intentar armar una ayudantía, y otra media hora contestando un mail de la organización de un trabajo... necesito cambiar el switch, así que se impone una entrada al blog.

Desde hace algunos días he vuelto a escribir en papel. Por lo que, para que tal como dijo el profesor del taller de metodología "La escritura siempre es reescritura", y voy simplemente a ordenar algunas ideas.

No creo que haya ninguna idea en esta entrada que no haya dicho antes. Pero cómo apareciera en la Biblioteca de Babel de Borges... "oh tiempo tus piramides". Si pusieramos un mono en una maquina de escribir y se pudiera dejar allí por la eternidad, deberían aparecer finalmente todas las grandes obras, todas las posibilidades... y creo ser un poco más que un mono con una máquina de escribir (un ser humano con un netbook...), aunque no tenga la eternidad.

Hace 10 años, estaba en cuarto medio, empezaba a leer a Nietzsche y a Sartre, además de otros filósofos menos importantes. Allí es dónde podría situar un giro en mi pregunta por la Verdad.
Es curioso que podemos encontrar ciclos... a los 6 años me preguntaba quién era yo. A los 12 dudé de la religión, a los 18 la búsqueda de la Verdad y los 24 la aceptación del Ateismo (como pasan los años). Pero obviamente que lo ciclo son sesgos de confirmación, podría encontrar también eventos significativos en los 10, los 15 y los 20. Así como en lo números primos. 

La Verdad. ¿Cuántas veces habré escrito en este blog "¿Qué es la Verdad?".
Mi búsqueda de la verdad estaría probablemente inspirada en Sócrates, recorriendo Atenas con su Mayéutica.
Primer gran error. 

El punto es que cuando entré a filosofía, tenía justamente esa postura.
Lo que yo quería era encontrar una Verdad. Sólo una verdad a la que pudiera aferrarme, una sola certeza indiscutible en el mundo sobre la cuál estructurar mi vida.

Recordará alguien que en algún momento quise que "Esto también pasará" fuera esa verdad. Sin embargo, no lo logré. Quizás porque no venía desde dentro (si e que es posible hablar de un adentro). 

Pensé también en "Hakuna Matata" (o su versión chilena, "me importa una raja"). Pero este "no te angusties" no es una verdad, es un imperativo ético.
Quizás lo más cercano que he estado a encontrar la verdad fue cuando me sorprendí a mí mismo diciendo "Soy ateo". Que tuvo aires de revelación.

Sin embargo, hace algunos días mientras estaba en clase de hipnosis, me di cuenta de ciertas cosas sobre la estructura de la hipnosis. Y pensé que me gustaría escribir un paper al respecto.

Y me cuestioné "para qué".
Siendo una muy buena pregunta.
Escribir un paper, tiene un poco aquello de la verdad.
Como he dicho antes (y si no lo dije es porque lo he repetido mucho en clases), hacer investigación sólo tiene sentido en que se hace para publicarse.

Y aquí es dónde llego al punto que da nombre a esta entrada:
Escribir el paper tiene la intención de llegar a un Universal.
Al igual que la verdad que buscaba en cuarto medio tenía que aplicare para todo, también tenía que ser un universal.

Y su contrario es lo contingente.
He intentado abordar varias veces el concepto de lo contingente. Pero sin lograrlo, ¿Por qué? porque la hegemonía de los universales en infinitamente grande en mi vida, y es eso de lo que me he dado cuenta últimamente.

Tomaré algo súper terreno para partir. Mientras estaba en el curso de hipnosis dónde me planteé esto, pensaba en cómo si se me pagara bien por hacer clínica, probablemente no necesitaría hacer teoría.
Sí, ciertamente le doy un gran valor psíquico al dinero, creo que es capaz de cambiar motivaciones. O quizás lo pienso al revés, que la falta de dinero es la que me lleva a teorizar, muchas veces.

Entonces se hace evidente la forma en que he contrapuesto hacer clínica y dedicarme a la vida académica. La primera es contingente, la segunda es universal. Claro, las clases van variando con el tiempo, pero hay ciertas regularidades que se mantienen.

Y quizás es por lo mismo que la clínica me asusta. 
Entré al magister queriendo resolver la pregunta "¿Cuál es el fin de la clínica?"; o sea, dar carácter universal a algo, por definición, contingente.

Esto me hizo ver que los negocios son en sí mismos, contingentes también. Se basan en un mercado que varía, con precios que varían. Y que uno compra algo y lo vende a un precio diferente al que lo compró. 

El vendedor no piensa en el universal. Si piensa en el universal se da cuenta que existe una plusvalía generada, y que a final de cuentas vuelve a uno con otras plusvalias que temina pagando él. No piensa en cómo su decisión afecta a toda una economía, sólo piensa en hacer su venta y allí esta su fin. No considera lo justo y lo injusto en ese acto.
Quizás eso explicaría mi poca habilidad para los negocios.

Y lo llevo incluso más allá.
Viendo una conferencia de un psicoanalista, pensaba como no necesita abanderarse. No necesita sostener una postura de "Soy psicoanalista SIEMPRE". Y yo he intentado clasificarme de esa manera siempre, porque he tenido la ilusión de que teniendo una postura firme con respecto a algo (ej: ser de la linea de psicología científica en la universidad), podría traerme beneficios (como por ejemplo, pega).
Sin embargo, no ha sido abanderarme por algo lo que me ha traído trabajo, sino que otros factores que son, nuevamente, contingentes. Por ende, otro Universal que me resulta inutil.

Puedo decir lo mismo de mis relaciones... 
Hoy en día, que ya voy a cumplir 6 meses con mi Esperanza, me parece lejano lo que escribiré. Pero el enamorarme a velocidad Ted Mosby tiene que ver con lo mismo, y ahora lo veo clarísimo.
Ahora que tengo la estabilidad en mi relación, me doy cuenta de cómo puedo disfrutar de conversar con otras personas simplemente disfrutando el proceso de hacerlo. El fin en sí mismo, pasarlo bien, reirse un ratoy  buenas noches.

En cambio, antes lo que necesitaba era una regularidad, un universal. Poder alcanzar lo más rápido posible un estado que me diera una cierta seguridad conceptual acerca de cómo me relacionaba con esa persona. 

Como he dicho anteriormente, todo esto no tiene nada de nuevo. Todas esas veces que he escrito acerca del "flow state" no he hecho más que referir a lo mismo.

El otro día, en una de mis largas travesías por Santiago me encontré pasando por un AutoMac, y comiéndome una hamburguesa mientras manejaba.
Y fue una experiencia bastante graciosa, dado que:

1. Tenía MUCHA hambre (creo que sólo había tomado un café con endulzante a las 9 de la mañana, y eran las 7 de la tarde).
2. El hecho de comprarla era que ya llevaba más de cuarenta minutos en el auto, y probablemente me demoraría otros cuarenta más hasta la casa. Y estaba con fatiga así que me dio miedo desmayarme antes de llegar a la casa a comer algo.

Por lo que, en el momento en que daban luz roja, tomé la hamburguesa.
La masqué...
Y sentí una explosión de saber en mi boca... (sí, como en lo comerciales).
De hecho, empecé a masticar más lento, para poder disfrutar aún más la experiencia.

Y fue entonces cuando recordé el concepto de "Savoring". 
Concepto DIRECTAMENTE relacionado al flow state, de la misma corriente (la psicología positiva).

Tengo claro entonces que tengo un tema con el abordaje de la contingencia.
Y quiero retomar como eso se relaciona con el dinero.

Hace algunos días, sentado en el Starbucks (sí, McDonalds, Starbucks... todo es muy capitalista en este blog). Pensaba en algo similar. Starbucks se supone que lo que vende no es café, lo que vende es una experiencia.
Y la verdad, es que lo logra bastante bien.

Pues mientras disfrutaba el café y ese cuadrito de nuez sentado con mi polola, me sentía a gusto y sin preocupación. 
Pero hacer eso tiene un precio.
Y por eso es que conseguir que alguien financie eso no tiene mucho que ver con la verdad, sino que con conseguir ganar el dinero para consumirlo.

No tiene grandes profundidades ocultas, es simplemente eso.
Como ya todos saben "Con plata se compran huevos" (otra frase muy repetida en este blog).

Pero si en un nivel consciente sé esto, ¿Por qué no puedo olvidarme de los universales y dedicarme simplemente a la contingencia?, ¿al CARPE DIEM?, ¿A vivir el día y no pensar en el mañana?

Bueno, posiblemente porque la idea de los universales está arraigada muy profundo en la parte más irracional del ser.
¿Cuál es la diferencia entre los dioses griegos con el Dios judeo cristiano?
Los dioses griegos son imperfectos, comenten errores y tienen defectos.
El Dios judeo cristiano es absoluto y perfecto. 

¿Puede predecir ya la frase que voy a decir?
Dios es un Universal, los dioses griegos son contingentes.

Un Zeus que toma decisiones (a veces, malas decisiones), y que lo que cuenta de él son sus HISTORIAS y no ciertos estatutos de verdad.
El Dios cristiano funciona por ciertos mandamientos, por ciertas VERDADES. Las cuales pueden ser acatadas como dogma de fe, pueden ser dudadas con agnosticismo, o pueden ser rebatidas derechamente. Pero lo que se discute es el estatuto.

¿Puede discutirse la verdad de Zeus?... la pregunta lógica sería ¿Qué verdad?
Si Zeus de caliente deja botado un ejercito para ir a tirarse una ninfa, eso no tiene verdad o no verdad. Simplemente es una historia.

Y yo he llegado a creer (aunque todavía no tengo la bibliografía para sostenerlo) de que somos seres narrativos, y que nuestra identidad se compone de nuestras historias. Somos seres historiadores por naturaleza (unica frase que me quedó grabada de "La conciencia explicada" de Dennett), nuestro "ergon" aristotélico es armar historias.

Desde este discurso, debería botar todos mis universales (e intentos de universales) a la basura... pero mientras no gane la suficiente plata para tomarme ese starbucks (y por ende, tener la libertad para moverme en un mundo que fluye), probablemente seguiré preocupado del absoluto.

Una de las formas sintomáticas que esto se ha expresado ha sido a través de mi biblioteca.

Desde que puedo escanear libros, he comenzado a escanear cada fotocopia que llega mis manos y botar el papel. Sí, se que en cierta forma es un tipo de hoarding. Un hoarding que ocupa mucho menos espacio que el de mis familiares, pero un hoarding al fin y al cabo.

Y que me recuerda mi propio síntoma cuando grababa las series de televisión en VHS. [Nota al pie: hoy en día que la gente baja una serie completa de un torrent sólo para guardarla, no está tan lejos de la finalidad de aquello]

Bueno, el punto es: ¿Para qué el respaldo de la biblioteca?
Intenta ser una acumulación de conocimientos, intentar retener el conocimiento.

Siendo que finalmente, el conocimiento sirve cuando acciono en el mundo y alguien paga por ello. Pienso incluso que podría ser analizando un libro en clases, pero que algo se haga con ello.

Lo que me hace llegar a la conclusión de que toda mi biblioteca (virtual) no me sirve de nada. Ni siquiera en que "No pueda usar ese conocimiento en el mundo", sino que porque ni siquiera puedo leerla.

Todos esos libros dejan de ser contingentes, Y no por un tema de cantidad, sino que incluso si tuviera dos libros y no los leo, tampoco estarían siendo contingentes, no estarían afectando mi realidad actual.

Lo cuál me lleva a otro de los preceptos que he sostenido siempre en este blog, el minimalismo. Sin embargo, ¿No es acaso el minimalismo otro Universal? Otro imperativo que ordena que tengas la menor cantidad de cosas posible.

Y claro, ocupa menos espacio al ser virtual. Incluso pudiendo no ocupar espacio en disco duro al subirlo a discos duros virtuales. 
Pero vivo con la ilusión de que "los voy a ocupar en algún momento". Siendo que ya me he encontrado con que cuando necesito un libro lo termino buscando de nuevo en internet, siendo que ya lo tenía...

En uno de estas digitalizaciones el otro día encontré un texto sobre la difusión de identidad en los pacientes borderline. Y decía una frase bastante interesante: 

"Keeping chronological photo albums, writing personal diaries, frequently referring to themself by name, chronically searching foor one's "roots", and exhibit hyperreflectiveness about external events are often used as defense against the disturbing subjetive sense of temporal discontinuity in the self".

"Guardar albumes de fotos cronológicos, escribir diario personales, frecuentemente referirse a ellos mismos en tercera persona, buscar cronicamente sus "raices" y mostrar hiperreflexividad sobre eventos externos, son a menudo defensas contra el desagradable sentido subjetivo de discontinuidad temporal en el self (yo)".

Lo cuál en cierta forma explica absolutamente que hace menos de una semana escanée 22 cuadernos escritos a través de lo años. Y que no pude simplemente "deshacerme de ellos".

Pero por otro lado, definirme  mi mismo como border, ¿No es en sí mismo un universal?
Cuando le he dicho (prácticamente confesado) a alguien que soy border (absolutamente autodiagnosticado) ¿No estoy acaso generando en algún grado una profecía autocumplida?, ¿No estoy generando un sesgo que impide que la persona me vea en la cotidianidad y que vea ese rótulo en vez?
Dado que hace pocos días lo dije en una conversación, me quedé pensando en ello. Es como lo que ponía antes del rótulo en las relaciones. De alguna forma, busco que se me rotule también, no dar espacio a la contingencia, ni para mí, ni para el resto.

Otras preguntas del tipo "¿A qué me voy a dedicar?".... ¿No son acaso también universalizaciones? Abstraigo un problema concreto a un ideal. Del proceso al ser, no es "lo que hago", sino "lo que soy". Me estoy definiendo como persona con ello.

Pensaba esto en base a lo que ya había escrito que entré al magister para trabajar, y todos adentro ya trabajan. Pero dándole un giro, en la pregunta de si postularé a un doctorado posteriormente al magister.
¿Por qué?, porque en cierta forma es al revés de cómo siempre lo había visto. No es que haga el doctorado y me dedique a otra cosa también. Es que primero tengo que dedicarme a otra cosa (que me dé de comer) y después hago el doctorado.

¿Cuáles son las prioridades?, hacer plata antes que generar teoría.
Porque mi pregunta por la definición en la laboral se preocupa de "¿Quien soy?" en base a qué hago, pero no se preocupa de la paga. En cierta forma podría ponerse la pregunta en otros término diciendo "¿Por que no te centras en llegar a fin de mes, en vez de definirte como trabajador?". Y lo primero parece máss importante que lo segundo. Más aún de hecho cuando lo segundo sólo puede lograrse como una abstracción de lo primero (y HAY que estar trabajando).

Y todo parece indicar que seguiré estudiando. Quizás no necesariamente el doctorado, pero así como estoy en el diplomado, probablemente haga cursos no como medios, sino como fines. Por el gusto de aprender y tener otros espacios.
Claro, tiene el tema que hay que pagar por ellos, por eso vuelve a ponerse la pregunta práctica, ¿Cómo trabajo si no puedo ocupar los estudios como medio para encontrar trabajo?

Y eso me lleva a una conversación que tuve el otro día con una persona en el magister. Acerca de cómo en atención primaria contratan gente sin la acreditación de la comisión nacional (otro negociado más, con el cuál la Chile no está de acuerdo y por ello el magister no acredita).
Lo que me hizo plantearme que quizás no estarme dedicando a la clínica es una decisión mía. Si no he buscado trabajo en esta área, es porque he preferido tener el espacio para dedicarme a la docencia.

Lo cuál cambia bastante de una visión pasiva (no hay pega), a una activa (yo he decidido trabajar en lo que estoy haciendo en vez de lo otro).

Ya para ir cerrando, quiero tomar algunos últimos puntos.
El primero es sobre la "reescritura" (la escritura siempre es reescritura) lo cual me hace pensar en el concepto de "actividad incesante" que ponía Poe como uno de las condiciones para la felicidad. En términos de lo que he hablado hasta acá, esa "actividad incesante", lejos de ser una "actividad universal", es todo lo contrario: "Una contingencia permanente".

Y ya para cerrar finalmente, el tema de la muerte (no podría estar ausente).
La muerte aparece como un Universal. Quizás como una Verdad, una certeza: "Todos mueren, todo morimos". 

Sin embargo, la muerte es una de las cosas más contingentes que existen, ya que cada cada adaptación en el mundo, es una evitación de la muerte.
Nunca sabemos en qué momento llegará la muerte, y en lo incierto de esto radica su contingencia.

Lo cuál me hace pensar que mi hipocondria no es más que un síntoma más de lo mismo. ¿No es acaso la creencia de tener una enfermedad un universal, en contraposición al proceso de realmente tenerla, en que la propia vida sigue un curso contingente?

La hipocondria es en cierta forma, una mala universalización de la propia muerte. Quizás es sentirse enfermo por el hecho de estar vivo. Por el hecho de no ser un universal estable, en vez de un proceso constante.

Por ende, al contrario de lo que Bateson propone, pareciera que la solución a muchos de mis temas radica en NO ver el cuadro grande. No mirar en forma sistémica, sino que ir a lo micro. 

Como he sostenido en todo el texto: Volver a lo contingente.
Y deshacerme de los universales. Quizás "Dios" fue sólo el primero de muchos otros universales de los que tengo que liberarme.

Irónicamente, mi pregunta inmediata es "Y si me libero de los universales, ¿Cómo voy a ordenar mi vida en el día a día?". No puedo evitar intentar armar la regla universal tan pronto como decido negarla.

1 comentario:

  1. ¿Cómo usas el término de lo "contingente", qué sentido tiene para ti?

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