lunes, 27 de mayo de 2013

Sistema Operativo

"¿Cuál es el juego de comedor que me define como persona?".
Esa es una de las preguntas que se hace el narrador de "Fight Club" ante una revista IKEA.
Con la crítica de que antes nos masturbabamos con revistas porno mientras que ahora con catalogos de muebles.

Hoy se me vino esa frase a la cabeza, cuando me di cuenta que cabia la pregunta "¿Cual es el sistema operativo que me define como persona?".
Todos mis amigo saben que en forma casi ritual, cada cierto tiempo formateo mi computador.
También mis seguidores de twitter y contactos de facebook han podido leer interminables comentarios sobre problemas instalando sistemas operativos. Recibiendo saludos y apoyo y asesorías técnicas, hasta mensajes del tipo "Deja tranquilo a ese pobre computador".

Pero, ¿Por qué lo hago?
Hace un par de días un amigo me dijo "Tú no ocupas linux, tu pruebas distros y cuando hay algo que no te gusta la cambias, siendo que si ocupas linux lo que tienes que hacer es cambiar eso. Deberías aprender y armar tu distro desde abajo".

Si bien este comentario me dolió en mi orgullo, algo de razón tiene.
Aunque también me planteo que "armar la distro desde abajo" no es más que cargar paquetes... lo mismo que haces desde arriba.

Por otro lado, hace algunos días viví la experiencia de entrar a la partición de windows a arreglar un archivo. Lo cambié, lo subí, y punto.
Fue un uso absolutamente neutro, absolutamente impersonal. Podría haber sido el computador de cualquiera.

Y allí es donde creo que radica uno de los puntos centrales del asunto.
El tema de darle tantas vueltas al sistema operativo tiene que ver con un tema de construcción. Tiene que ver con hacer el computador mío. Es decir un computador que me define.

Creo que podemos dividir los sistemas operativos en 3 grandes grupos: OSX (Mac), Windows y Linux.

Mis primeros intentos por cambiar de sistema operativo se remiten a más o menos el año 2002, en que ante los múltiples problemas que pudiera tener windows 98 y windows 2000 quería probar algo que fuera diferente.
Me llegó la información de que existía Linux, y leí que una de las distros más amigables era Puppy Linux. Bajé una ISO (si no me equivoco en ese tiempo tenía conexión por teléfono aún), y la grabé. Sin embargo no funcionó. Me imagino mirándolo ahora que hubo un problema de no grabar el sector de booteo.

Sin embargo, no fue hasta tener un cd de Ubuntu (Linux para humanos) que vino una primera experiencia.
Y la verdad es que fue demasiado confuso. Imprimí manuales, intenté entender qué es lo que decían... sin buenos resultados.
Al comentarlo con el pololo de mi hermana de ese tiempo, refirió: "Al parecer, aún no es para humanos".

Muchos años pasaron, tuve un computador propio (en el cual podría probar cosas) el 2006, (el que no sé en qué momento dejé de tener). El 2008 tuve un notebook (que me robaron dentro de la casa, lo cuál hasta ahora es traumático), y por último el 2009 tuve un netbook, que ha sido mi laboratorio de experimentos desde más o menos el 2011 hasta ahora.

El primer intento fue instalarle OSX. ¿Por qué?
Sobre todo por un momento político. En esos años, yo ya me había percatado de la visión de tener un Mac como símbolo de status.
Por ende, la idea de tener "algo así como un mac" era atractiva. Poder mirar a alguien con un mac y decirle "ocupo el mismo sistema que tú, ni siquiera es tan bueno, no eres mejor que yo".

Sin embargo, falló. Después de lograr conseguir el lector de CD externo, para poder instalar el iAktos, que supuestamente debería funcionar maravilloso en mi AA1... nada. Frustrado de ver el camaleón que aparecía instalando, pero finalmente que no funcionara nada... no sé qué es lo que hice.

Tengo una laguna de recuerdos entre ESE hecho y después estar probando distros de linux.
Siempre usando una y diciendo "Esta distro es la zorra, la mejor". Partiendo por Linux Mint, pasando por Bodhi Linux, Lubuntu, Crunchbang, y finalmente Ubuntu.

Sin embargo, en algún momento cambió el interés.
Probablemente porque en el período de Bodhi Linux nadie me dijo "Oye, que bonito se ve tu computador, parece un Mac".
Las condiciones para mi Sistema Operativo pasaron a ser: 1. Que funcione rápido, 2. Que se vea bonito, 3. Que pueda ocupar Office.

Lubuntu ya cumplía con esas funciones, al ser liviano y correr bien Wine (plataforma que permite correr lo programas de Windows).
Pero mis afanes minimalistas me llevaron hasta Crunchbang, que llevaba el uso de recursos al mínimo.
Por lo que se perdió el interés en que "se viera bonito" a favor de que "dure más la batería".

Esto debido a que ya no ocupaba sólo el computador en la casa o dónde siempre tuviera un enchufe disponible. Por lo que la autonomía se convirtió en un factor de importancia.

También en su momento murió la batería original del computador (no duraba más de 3 minutos), y tuve que comprar otra. Era de 3 celdas la original. Existen baterías de 3, 6, 9 y hasta 12 celdas (se pueden pedir a China), lo que promete autonomía de hasta 12 horas.
Pero por precio, compré una de 6 celdas "solamente".

Y efectivamente la autonomía mejoró.
Siguiendo la historia de distros, Crunchbang tenía algunos problemas, como el desfase de los videos de youtube. Y salió la última versión de Ubuntu, la 13.04. Dado que ya había tenido un acceso a ubuntu desde Lubuntu, y habiendo leído que era una buena alternativa para netbooks (no como los anteriores ubuntu que pedían cada vez más recursos...) la probé.

Siendo el resultado bastante bueno.
Unity (que es la parte gráfica) se ve bonito y funciona bien. Configurando el uso de energía he llegado a que la batería me dure hasta 4 horas.
Mucho más de lo que nunca me duró. Y tengo que investigar las formas de bajarle el voltaje, haciéndola durar aún más.

Sin embargo, ya empecé a recibir un mensaje de "Hay un error en el sistema, ¿desea informarlo?" cada vez que lo prendo. Por ende, sé que más temprano que tarde voy a volver a cambiarlo...

¿Por qué y para qué?

Voy a cambiar un poco el tema (un poquito nomás, voy a seguir hablando de computadores y sistemas operativos), para dar una vuelta y responder a esa pregunta.

Corría el año 2000, y yo figuraba en el verano, conectándome a las 8 de la noche a internet (a esa hora empezaba el horario barato) para chatear y jugar starcraft. Cosa que duraba hasta las 6 u 8 de la mañana, dependiendo de cuán buenas estuvieran las partidas.
Dormir de día, Starcraft de noche.

Estaba en el colegio, y por eso, asumía que un Starcraft II saldría cuando yo estuviera en la Universidad.
Y que necesitaría un computador para correrlo en ese momento.

El SC2 se demoró algunos cuantos años más en salir, diez años más.
Y cuando llegó el momento en que salió, no tenía computador para correr el juego.
Irónicamente, no me tocó la vivencia del SC2 en la Universidad como esperaba, sino después de titulado.

El tema es que no tenía computador para jugarlo. Ya era momento de hacerlo, incluso ya salió la primera expansión.
Empecé a buscar de dónde sacar un computador. Comprar un computador nuevo era algo fuera de mis posibilidades.
Así que me hice fan de mercadolibre, y casi todos los días veía si había ofertas, veía si había un computador que me sirviera para el estricto fin de jugar Starcraft 2.

Una vez encontré uno, lo rematé, pero la cosa se empezó a volver cada vez más sospechosa.
Escribí a una persona y me respondió otra, que era por un viaje así que era urgente, que aquí, que allá...
Y cada vez más me empezaba a visualizar con 100 lucas en la mano y siendo asaltado, por lo que finalmente aborté misión.

Pero entonces me empecé a plantear que mi viejo tenía un computador que siempre había tenido problemas, y que le quedaba grande para lo que hacía.

Así que le pregunté para qué lo ocupaba:
1. Escribir en Word.
2. Revisar el mail
3. Grabar DVDs
4. Escuchar la radio online.

No necesita un computador demasiado poderoso para eso...
¿Por qué no compro un computador antiguo, se lo dejo armado y lo cambio por el suyo?

Primero pregunté en facebook si alguien tenía un computador viejo del que se quisiera deshacer.
Pero luego empecé a buscar en mercado libre, con un foco totalmente diferente que antes: Encontrar un computador viejo barato.

Cuento corto: compré un computador viejo (a 17.000) que valoro más por sus partes que por otra cosa, y por la experiencia que me significó aprender a armar y desarmar un computador (que realmente no sabía hacerlo en ese entonces, me manejaba sólo en software y no en hardware). Y me empezaron a llegar computadores viejos de otros amigos.

Después de varios intentos (y cuando digo varios, quiero decir VARIOS), incluyendo uno de dejarle Linux a mi papá; terminé teniendo la pieza llena de partes de computador. 4 computadores desarmados adentro de la pieza, tomando partes de uno para ponérsela a otro. Proceso que muy acertadamente un amigo bautizó como "Frankentarro".

Finalmente, armé un computador que le pasé a mi papá para las funcionalidades, y quedó andando la raja.

Y quedé con otro computador para mi. El cual andaba a medio morir saltando. Claramente no correría el SC2, por lo que no cumplía su objetivo.

¿Y qué pasó con el computador de mi viejo?, mi hermana lo llevó a un servicio técnico, lo cual es toda otra historia.
Dado que no quise seguir perdiendo más tiempo con ese computador, mi hermana dijo que tenía un técnico de confianza al que se lo podía mandar.

Pero resultó ser que la persona de confianza era otra, que conocía al técnico, quien definitivamente, no era de confianza.

Desde el comienzo la huevada me olió a estafa. Cuento corto, pagó 30 mil pesos porque le cambiaran de case el computador y le instalaran windows (un windows con una licencia sacada de una universidad, así que si trata de updatearse se va todo al carajo.... hasta una licencia pirateada es más confiable). Pasé varias raras con el tema, porque lo sentí como estafa. Ella me decía que de acuerdo a los precios que aparecían en el local, no era caro.
Pero cuando ves cual fue el trabajo que fue hecho, y lees que cobran 10 mil pesos por instalarte Adobe Reader y Winrar.... horrible.

Pero bueno, me quedaba con ese computador ya funcionando,  al que le probé la tarjeta de video de el computador que tenia en 2006... ¡¡¡y funcionaba!!!

Quizás podría correr el SC2... al fin.
Pero en el cumpleaños de Bushido, otra amiga (Colewini) me preguntó si tanto hueviar con computadores (obviamente publiqué todo esto en redes sociales) era hobby o si perseguía algún fin.

Le comenté, y me dijo que tenía un computador botado. Mejor que el que había recién arreglado. Y a eso saltó el pololo de Colewini (Troll, o puede que haya referido antes a él como "Gaius Baltar"). Quien me dijo que tenía un computador aún mejor, y me lo podía pasar.

Y pasados un par de días... llegó.
Después de pelear todo un día, y finalmente resetear la Bios, funcionó. El PC tiene una tarjeta de video la zorra, y ya bajé el SC2 (la demo, que al parecer es el juego completo que uno lo activa y funciona entero).

Le pasé la RAM del pc que funcionaba más o menos al pc de mi viejo, dejándolo impecable.
Y mi mamá quiere quedarse con el antiguo computador de mi viejo, lo cual está en proceso.

El punto es que finalmente tengo el computador para poder jugar starcraft. Ya no más Frankentarro, de hecho, tengo varios computadores en la pieza que funcionan y que claramente no voy a ocupar.

Un dato interesante es que a este computador jamás dudé de qué sistema operativo le iba a instalar. Windows 7 y punto. No linux, no nada, porque la funcionalidad era jugar SC2.

Lo que devuelve la pregunta: ¿Por qué y para qué el cambio de SO en el netbook?

Pero volvamos a dejar de lado esa pregunta... volverá.

Aquí aparecerá el tema del APEGO.
¿Por qué?, hace bastante tiempo que estoy con el tema de los respaldos. Ya he escrito al respecto aquí.

Llevo varias semanas en el tema de respaldar mi biblioteca. Son casi 10 gigas entre libros de Psicología, Filosofía y Ciencia. Mucho de ellos no han sido bajados de internet, sino que han sido escaneados por mi propia mano.

Y con respaldar, no me refiero sólo tirarlo a un disco duro, a un pendrive o a un par de DVDs. Sino que me ha entrado una especie de Neurosis de subirlo a la nube.

¿Por qué?, estoy evitando el miedo al robo.
Yo he tenido sólo dos robos en mi vida: el primero fue un asalto a los 15 años. Providencia con Carlos Antunez. Me robaron el celular (que había pagado la mitad yo... tener 30 mil pesos a mis 15 años era MUCHA plata).

El segundo robo fue cuando llegué a mi casa un día sábado, y encontré que estaba la puerta del ventanal abierta y que ya no estaba mi notebook. Evento traumático, incluso me cambié de casa por la sensación de inseguridad que tuve.

¿Cuál es la ventaja de la nube entonces?, que incluso si me robaran el netbook o me robaran el computador, no pierdo la información, el fondo. Lo que he recopilado, lo que he scaneado.

Por eso a veces incluso me dan ganas de pagar una cuenta de dropbox para tener 100g y subir las cosas. Las he subido a ADrive o he intentado con UbuntuOne... pero no funcionan tan bien como Dropbox.

Pero ahora hay un elemento que cambió: Si me roban el pc para jugar SC2 no tengo respaldo. Y eso me tiene un poco aterrado.
La próxima semana me cambio de casa a una en que han tratado de entrar a robar 2 o 3 veces. Y que no lo han logrado...
Pero me da miedo, porque ya le tomé apego al computador después de todo lo que lo he deseado.

Es como el miedo que tengo de perder a mi Esperanza...
Y que asumo es lo mismo que hace a las madres ser aprehensivas con sus hijos.

Y esto me hace tener ganas de decir "Pico con respaldar en internet... dejo el respaldo en el pc nomás, si me lo roban de todos modos va a ser una pérdida valiosa".

Pero no logro conciliar... y no tengo esto resuelto.
Este tema del apego, que se liga tan directamente con mi minimalismo, tiene 2 fuentes principales: 1. La secta en la que estuve por tantos años. 2. Fight Club.

En la secta se predicaba "No te aferres a nada de nada, y ese nada bótalo". Incluído un corolario en que un maestro perdía su hija y la lloraba, y al preguntarle un discipulo le daba a entender que tampoco se aferraba al precepto.
Ese tema me llevó en un momento a la pregunta de si debería desechar mi Super Nintendo. El mismo que sigue estando en mi closet en este preciso momento...

El segundo tiene que ver con Fight club, y que fue una cita de la película con la que partió esta entrada.
La idea de que no eres tus pertenencias, y que vale la pena dejarlo todo por la libertad... siempre ha sido para mi una inspiración la lista de elementos que le quedan al protagonista en fight club:

My flight back from Dulles, I had everything in that one bag. When you travel a lot, you learn to pack the same for every trip. Six white shirts. Two black trousers. The bare minimum you need to survive.
Traveling alarm clock.
Cordless electric razor.
Toothbrush.
Six pair underwear.
Six pair black socks.

It turns out, my suitcase was vibrating on departure from Dulles, according to the security task force guy, so the police took it off the flight. Everything was in that bag. My contact lens stuff. One red tie with blue stripes. One blue tie with red stripes. These are regimental stripes, not club tie stripes. And one solid red tie.


Es curioso ver cómo desde la última vez que leí la lista, se agregaron la máquina de afeitar (que la compré pensando en esa lista), el reloj, y la corbata roja. Pero esa idea de "lo mínimo para sobrevivir" siempre me pegó.

Sin embargo, hay una historia que leí hace muchos años, de un libro ordinario que encontré en internet, que dice:

ACTITUD DE RENUNCIA

Ésta es la historia de dos sadhus.
Uno de ellos había sido enormemente rico y, aun después de haber cortado con sus lazos familiares y sociales y renunciar a sus negocios, su familia cuidaba de él y disponía de varios criados para que le atendieran. El otro sadhu era muy pobre, vivía de la caridad pública y sólo era dueño de una escudilla y una piel de antílope sobre la que meditar. Con frecuencia, el sadhu pobre se jactaba de su pobreza y criticaba y ridiculizaba al sadhu rico. Solía hacer el siguiente comentario: “Se ve que era demasiado viejo para seguir con los negocios de la familia y entonces se ha hecho renunciante, pero sin renunciar a todos sus lujos”. El sadhu pobre no perdía ocasión para importunar al sadhu rico y mofarse de él. Se le acercaba y le decía: “Mi renuncia sí que es valiosa y no la tuya, que en realidad no representa renuncia de ningún tipo, porque sigues llevando una vida cómoda y fácil”. Un día, de repente, el sadhu rico, cuando el sadhu pobre le habló así, dijo tajantemente:
  --Ahora mismo, tú y yo nos vamos de peregrinación a las fuentes del Ganges, como dos sadhus errantes.
  El sadhu pobre se sorprendió, pero, a fin de poder mantener su imagen, tuvo que acceder a hacer una peregrinación que en verdad le apetecía muy poco. Ambos sadhus se pusieron en marcha. Unos momentos después, súbitamente, el sadhu pobre se detuvo y, alarmado, exclamó:
  --¡Dios mío!, tengo que regresar rápidamente.
  En su rostro se reflejaba la ansiedad.
  --¿Por qué? -preguntó el sadhu rico.
  --Porque he olvidado coger mi escudilla y mi piel de antílope.
  Y entonces el sadhu rico le dijo:
  --Te has burlado durante mucho tiempo de mis bienes materiales y ahora resulta que tú dependes mucho más de tu escudilla y tu piel que yo de todas mis posesiones.

  *El Maestro dice: El secreto está en no ser poseído por lo que se posee.
En primer lugar... es curioso que lo que "El Maestro dice" también aparece (textual) en fight club...
Pero en segundo lugar, voy al hecho de que la historia tiene a su base que el sadhu rico tiene la razón porque el sadhu pobre no puede desapegarse de eso poco que tiene.
Y con ello, criticar la actitud burlona y increpante del sadhu pobre.
Sin embargo, está el otro lado. Ciertamente no necesitas preocuparte de tus posesiones materiales si están aseguradas, y tienes quién te las cuide. Si tienes una familia que se encarga de tus negocios, y que te va a mantener, puedes no necesitar preocuparte de tener nada.

Pero es bastante diferente si eso poco que tienes es todo lo que tienes.
O si desde que tienes uso de razón, el techo sobre tu cabeza ha estado en discusión.

"Tengo pocas cosas, y las pocas que tengo las necesito poco" decía San Francisco, y en varios ocasiones he dicho que a diferencia de él, yo las necesito bastante. Pero pasa más allá de su utilidad. Está mucho más relacionado a qué set de comedor me define como persona.
Podría postular que todos tenemos este tipo de cosas. Estas continuidades que nos dicen que el mundo está ordenado.
Casi como los tokens de inception.

Pero bueno, finalmente retomo la pregunta: ¿Por qué y para qué el sistema operativo en el netbook?
1. Lo necesito para escribir y leer.
2. Lo necesito para trabajar: Office, SPSS y hacer clases.
3. Lo necesito para ver videos en Youtube.
4. Lo necesito para tomar notas en clases.
5. Facebook y twitter.


Y la verdad es que no mucho más que eso.
Por lo mismo últimamente he estado mucho con la idea de instalar windows 7, y olvidarme de linux.
El problema es que chupa batería como enfermo, y de hecho al parecer echa a perder baterías (como pasó con la original del netbook).

Si sacáramos el punto 2, un linux, incluso bastante básico me gustaría. Incluso, office se puede reemplazar por libreoffice, el cual es bastante agradable (no como openoffice que SUCKS). O usar el office con wine. Aunque creo que no se puede el SPSS...

Con respecto a tomar notas, uno podria preguntarse: ¿Por qué no tomas notas en un cuaderno?
Esto parte el 2009... y la verdad es que hasta ese momento siempre tuve problemas tomando notas porque no me entendía la letra. Aunque por un tiempo sentí que no estaba aprendiendo mucho, aunque sólo era una sensación porque al parecer no hubo diferencias en ese entido.
Y también es un tema de excusa, en general mientras estoy en clases también estoy haciendo otras cosas. Pero el hecho es que si no estoy haciendo otras cosas me aburro y tampoco puedo concentrarme.

Y con respecto a facebook y twitter es todo un tema, porque tengo la ambivalencia de que me gustaría estar siempre conectado, contra que quisiera desligarme absolutamente de todo eso.
En general, yo veo como twitter y facebook son sucedaneos del contacto humano real. Quizás con un trabajo estable no me preocuparía tanto eso puesto que interactuaría más con gente y no me preocuparía. O quizás no.
De hecho, esto me hace pensar que quizás en la Chile están menos enajenados, ya que todo lo hacen en persona y casi no ocupan las plataformas virtuales.

Y bueno, todo esto sin contar todo lo que pienso en que quizás debeŕia comprarme un celular nuevo (porque el que tengo se hecha a perder ciclicamente y no puedo contestar llamados o escribir mails), y también la idea de cambiar el netbook por un tablet...
Pero nuevamente, tampoco me hace sentido.

A veces me dan ganas de mandar todas las pertenecias a la chucha. No preocuparme ya más de computadores, de respaldos, de libros, de escritos, de ni una huevada.
Ser libre.

Pero ahí empieza el problema de que me faltan raices de las que aferrarme.
Símbolos de pertenencia e identidad...
Y por otro lado, siento que no puedo adaptarme a la sociedad sin ellos.
Son necesarios para actividades del diario vivir.

Quizás algún día logre resolver esto.
Quizás es todo un tema de plata.

Si tuviera la plata para comprarme un mac, no me preocuparia del sistema operativo.
Quizás si tuviera plata para el dropbox, no me preocuparía por los respaldos.
Quizás si tuviera plata para volver a comprar cualquier cosa que perdiera, no le tendría miedo a los robos.

Pero es sólo una hipótesis.

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