domingo, 13 de enero de 2013

Minimalismo y Hacer

Ha sido una semana bastante agotadora. La Ola de calor que ha azotado Santiago nos ha tenido con temperaturas bordeando los 35º, a los cuales sólo estamos acostumbrados en nuestra piscola. 

Para mí ha sido una semana de duro trabajo. Irónicamente, el lunes recién pasado quedé cesante. Aunque sé que será por corto tiempo. Lo curioso es que alguien con quien conversé en la semana me dijo "La última vez que supe de ti estabas con 9 trabajos. ¿Con cuantos estás ahora?". La respuesta "con ninguno" causó impacto. 

Sin embargo este espacio ha sido algo maravilloso para mí. Como escribí para mi cumpleaños, la influencia de Esperanza me ha permitido desarrollar toda una parte de mi que busca la limpieza y el orden en la casa, por lo que he estado toda la semana trabajando en eso. Desarmando muebles y armando otros, tapando hoyos con pasta muro, y haciendo revisiones extensivas de cosas para botar. 
Cuanto seré lo que he trabajado que en esta semana he bajado 3 kilos.

Saqué de mi pieza dos escritorios con cajoneras, por lo que el espacio para guardar cosas se redujo considerablemente. Hay cosas que realmente dudé en botar, pero la pregunta es, ¿para qué me sirven?... estatuillas de Hotei (habrán sido unas 20)  que jamás ocuparé como decoración, que no regalaré, que no nada... 

He hablado en múltiples ocasiones del minimalismo, siendo "Minimalismo a la Chilena" su entrada más representativa. Sigo manteniendo mi crítica a las páginas gringas de minimalismo, cuyo minimalismo es bastante falso, y en forma competitiva hacen la lista de las cosas que tienen... "mis 100 cosas", "Mis 48 cosas". Pero en las que tienden a poner un mensaje de "no incluí los ítemes de la cocina, o del baño, mis libros, etc..." lo que hace su supuesta lista bastante cuestionable. 

En una de estas páginas había una persona que decía que su vida cabía en una mochila. Y se dedicaba a viajar. El link entre el minimalismo y el viaje parece estar siempre a la vuelta de la esquina. Hasta el momento no era mi casa. Pero veremos como se ve la cosa después de que termine Enero :).

Con riesgo de ser Aristotélico, la pregunta es, ¿Qué me lleva al minimalismo?
Según las páginas de los minimalistas gringos, es la búsqueda de libertad. Influenciado por el Zen, en que los monjes sólo tenían una manta, una túnica, una escudilla y la navaja para afeitarse la cabeza.

Yo creo que después de una ida y una vuelta a las tradiciones orientales, mi verdadera inspiración para el minimalismo es Diógenes el cínico. 


Quien como sabrán, vivía en un barril (al más puro estilo del Chavo del 8), y tenía para sí sólo una escudilla. Cuando vio un perro que tomaba agua sin necesidad de de una, la botó. 

Diogenes era un firme creyente de que no sé necesitaban las posesiones materiales para ser feliz. Pero por otro lado, su posición no era una isla, ya que era crítico de el sistema de vida griego; y si lo pensamos bien, sólo pudo existir en una sociedad que avalaba su existencia como antítesis. 

Esto me recuerda "La culpa no la tiene el chancho, sino el que le da el afrecho". Curiosamente Diogenes tiene una anécdota en que cuando estuvo esclavizado, y algunos amigos quisieron liberarlo, el dijo que no, ya que: "El león no es esclavo de quién lo alimenta, es quién lo alimenta quien es esclavo del león". Sin ir más allá con los leones granizos, o con los gatos (dioses de internet) que son dueños de sus amos, es interesante ver la vuelta el dicho "La culpa no es de los que le dan el afrecho, sino del chancho que los manipula". Y podríamos incluso dejar un sistema de retroalimentación en que "La culpa no es de los que le dan el afrecho, sino del chancho... que a su vez tampoco es culpable, puesto que los que le dan el afrecho son los culpables". En que nadie tendría la culpa, digamos, nadie "particular", sino que es un sistema de interacciones que se autorregula. 

Y así se topan la "libertad" con la "responsabilidad". Volveré sobre esto más adelante.

Hace algunos días, leyendo un manual sobre competencias, me encontré con la teoría motivacional de McClelland. Es probable que la haya visto en la Universidad, pero no la recordaba.
Esta dice que hay 3 motivaciones principales: la de pertenencia, la de poder y la de logro. 

Esto está bastante acorde a mis propuestas. Yo las dividiría en dos, pondría la de pertenencia y la de poder como sociales, y la del logro como personal. 

El ejemplo que muchas veces he dado acerca de la idea de pertenencia, es la de que posteriormente al terremoto la gente no estaba feliz, pero se sentía unida. Y eso los hacía sentir bien.
Con respecto al poder, también la asocio a lo social, ya que el poder de cualquiera sea su índole, es un acto social, es algo que ejerce un sujeto sobre otros. 

Por último, la motivación al logro es personal. Pues si bien interactúa permanentemente con lo social (la sociedad es lo que nos indica qué es lo que es valorado como logro), es un hecho que ante ponerse una meta y lograrla, existe una liberación de dopamina en el núcleo accumbens, generando la sensación de recompensa (en simple, satisfacción y felicidad). 

Fromm tiene un libro llamado "Del Tener al Ser".  ¿Apunta hacia acá el minimalismo?, en cierta forma sí. Deja de tener y empieza a Ser. 
Sin embargo, a mi parecer, el Ser es una simple sustantivación. ¿Cómo podemos definir una sustantivación?, es convertir una acción en una cosa. ¿Podemos ver el galope de un caballo?, no, lo que vemos es un caballo galopar, un caballo galopando. Pero el galope sin caballo no existe. 

Lo mismo pasa con lo que "somos", lo que somos es una sustantivación de lo que hacemos.
Por tanto, más que "del tener al ser", creo que la importancia está en "Del tener al hacer".
Es curioso, pues escribiendo esto, pienso que hay un libro de Maturana llamado "Del ser al hacer". Sin embargo, no lo he leído. Hojeando el índice pareciera ser que no tiene que ver con lo que acá estoy hablando.

Existe un ejercicio Rogeriano (que más bien parece Gestáltico) en preguntar innumerables veces a una persona "¿Quién eres?", con lo cual las respuestas cada vez son menos racionales. Pero pareciera ser que la base de esto está en que contestar "¿Quién eres?" es una pregunta imposible. No así responder "¿Qué haces?". 


Hace un par de días leia un libro acerca del problema del libre albedrío. En el salía como lo que dominamos son nuestras acciones, y por ellas podemos ser juzgados. No podemos ser juzgados por lo que deseamos o queremos, dado que eso no está en nuestro control. 
Es la misma idea de que no se nos puede culpar por lo que soñamos. Sin embargo, aunque la tradición filosofica diga esto, ¿Qué tan cierto es? 
En lo personal, creo que no es cierto que nuestras acciones están completamente bajo nuestro control. Ya que tenemos determinantes culturales y sociales encima (y más que encima, adentro). Por otro lado, SÍ se nos culpa por nuestros deseos, y no por nuestras acciones. La polola se enoja si uno sueña con Pamela Anderson, aunque no esté bajo nuestro control... ¿Se enojó por qué se lo contamos? (que es lo que está bajo mi control)... nope. Se enojó por algo que no estaba bajo nuestro control. 

Sentimos culpa por cosas que no están bajo nuestro control, no sentimos culpa sólo por nuestras acciones. Pero hay ahí algo que tiene que ver con el control. La frase de Freud resuena: "El Yo no es Señor en su propia casa".

Hasta acá se tocan los conceptos de libertad - responsabilidad - control - culpa. 
Por otro lado, están ligados: Tener - ser - hacer.

Se metió fuertemente el tema de la culpa, y es porque me produce una cierta culpa botar cosas. Viniendo de una familia de hoarders, botar algo tiene un cierto símbolo de estar despreciando algo muy valioso. Es el tema del valor de las cosas, que aparece una vez más. 

Mientras trabajaba hoy, hice lo que he hecho muchas veces mientras hago este tipo de actividad: Puse Fight Club de fondo... "Reject the basic assumptions of civilization, especially the importance of material possessions".

Tyler Durden, al igual que Diógenes, representa una crítica a la sociedad. Tu felicidad no está en las cosas que posees. Tus posesiones materiales no son importantes. 
Ahora bien, no creo que el minimalismo sea algo que deba predicarse y que todos deben adoptarlo. Sin embargo, aún no logro definir bien qué es lo que me lleva a adoptarlo. 

Hace algún tiempo, robaron en la casa de mi hermano: televisores, guitarras, ropa... mis sobrinos vieron como se llevaban todo ante la impotencia de no poder hacer nada. Hasta el día de hoy, este hecho me produce una angustia enorme. 
Muchas cosas se volvieron a comprar, pareciera ser que ellos lograron superarlo. Pero cada vez que pienso en el tema, a mi me produce una angustia enorme. Probablemente tiene que ver con la impotencia de no poder hacer nada, pero al mismo tiempo con el perder las cosas materiales.

Mi minimalismo podría estar relacionado con intentar evitar esto. Si no tengo nada, nadie puede robarme. Sé por otro lado que mi minimalismo tiene que ver con la idea de poder partir de cero. Mi fantasía es hacer un inventario de todas las cosas que tengo, y cómo si esta casa se incendiara, tener la cuenta exacta de cuánta plata necesitaría para tener todo de nuevo. 

Y en alguna medida me pregunto si no deseo que ocurra... Ignis Natura Renovatur Integra. La idea está en fight Club... el departamento explota y sólo se queda con la maleta (y en el libro está la lista de cosas que había dentro de ella). 

"Las cosas que posees terminan poseyéndote", dice en la película, lo cuál podría ser una nueva vuelta de tuerca de la idea del león con el esclavo de Diógenes. No soy yo el león alimentado, sino que mis cosas. Y que a final de cuentas, no es más que un reflejo de nuestra cultura. 

Sin embargo, aunque eliminara todas mis posesiones, no es suficiente. Aún soy prisionero de mis recuerdos. Recuerdos que yo no quiero tener, y que no controlo cuando vienen y cuando se van. Tal como la marca de Caín, te acompaña adonde vas. Es cierto que botar ciertas cosas asociadas a recuerdos ayuda a tener menos estímulos. Pero no es una proporción 1:1. Ojalá con sólo botar las posesiones se borraran también los recuerdos.

Vuelvo a la situación del hacer por sobre el tener. Hay algo que a mi me pasa con crear. Al igual que la idea que tenía Jung, quien dibujaba mandalas y diseñaba piedras, creando con sus manos, expresando así "el inconsciente". La idea de los mandalas aparece también en el budismo, y aquí es interesante el link que se forma.

En la tradición budista, los mandalas se hacen con granos de arena, y cuando se termina, este se barre. Se destruye. Simbolizando la impermanencia de las cosas. 
Sin embargo, en lo práctico, este sistema lo que permite es HACER sin TENER. Puesto que te imbuyes en una actividad que te hace SER, y cuando finalmente se termina esa actividad, se borra, no queda posesión. E implicitamente está la motivación al logro antes comentada.

Ese es un tema que para mi influye bastante. Yo quiero crear, pero no quiero quedarme con mis creaciones, puesto que no quiero tener cosas. Quizás en ese principio se basan los Lego, en que el niño (o no tan niño) puede crear estructuras, para luego desarmarlas... no necesita conservarlas. 

En ese sentido el sistema capitalista es bastante útil. Puesto que si lo que creo es útil a una sociedad, no lo conservo, sino que se convierte en dinero (el cual suple mis necesidades). 

Y creo que uno de los ejemplos más perfectos de este hacer es la cocina. Es un crimen sin víctimas. Después de terminar de hacer el arte culinario, se come, sin dejar rastros (bueno, deja rastros, pero no seamos burdos). 

Y es por eso que una de las actividades que me gustaría aprender, y que siento que me ayudaría a ser más es cocinar. Pero esto requiere tener. Requiere tener los implementos (menos complicado) y el lugar (más complicado). La falta de lugar es de hecho el motivo por el que no lo hago. Si logro intervenir la cocina, finalmente podré.

En conclusión, creo que hacer es lo que finalmente forma la identidad. Ante la difusión de identidad adolescente o borderline, creo que una de las preguntas que más podría ayudarlo, más que "¿Quién eres?" (que más que ayudarlo, lo angustiará), es ideal la pregunta por "¿Qué haces", o "¿Qué te gustaría hacer?". Que lo ayudará a construirse, y tener esa sustantivación de SER, que lo hará sentir seguro, y probablemente, feliz.


No hay comentarios:

Publicar un comentario