miércoles, 10 de octubre de 2012

Medicamentos

Mi relación con los medicamentos no es buena, menos aún con los psicofármacos.
Por años, mientras pertenecía a la secta, la postura era que tomar fármacos era malo, porque lo natural era lograr la salud a través del autoconocimiento. La enfermedad simbolizaba algo, tal como el "Usted puede sanar su vida" de Louise Hay. Planteamientos del tipo: "Si a usted le da cáncer, es porque tiene culpa que no ha trabajado". Planteamientos que hoy en día me parecen una reverenda huevada.

Alguna vez escuché (no sé si es cierto), que Bob Marley murió "prematuramente" por negarse a un tratamiento que implicaba transfusiones de sangre, pues su religión se lo impedía. Puede que sea mito o no, pero no es mito que padres testigos de jehová han impedido tratamientos a sus hijos, costándoles la vida. 

Ahora, dudo que alguien se niegue a un tratamiento a una enfermedad mortal. Aunque el tratamiento de cáncer es un tema ético, como bien muestra breaking bad, ¿Vale la pena vivir el último tiempo de la vida siendo una carga con un enorme costo?... pero bueno, es otro tema. 

Pero vamos al tema de los psicofármacos. Estos eran el peor enemigo dentro de la secta. Se sentían orgullosos de una mina a la que le habían sacado el tratamiento con Litio por más de 16 años. Poco tiempo después la mina se descompensó, pero daba lo mismo, era una victoria igual. El hecho de que la mina veía las auras, veía a las entidades desencarnadas, y todas esas cosas era clarividencia... por ningún motivo eran alucinaciones...  Que hoy el diagnóstico diferencial está más que claro. 

Por otro lado, dentro de la psicología misma, hay toda una corriente que propone que el tema del DSM IV es un GRAN negociado para determinar los psicofármacos, avalando un modelo medico del tratamiento de la enfermedad mental por psiquiatras, hecho sin ninguna base científica o estadística real y que está muy lejos de la psicología. 

Cosa que PODRÍA ser cierta... pero la verdad es que los psicoanalistas que discuten tal postura, tampoco tienen una cura mejor ante los trastornos. Y no voy sólo al hecho de que "no hay estudios que prueben la eficacia del psicoanálisis" (la larga critica cognitivo-conductual, que supuestamente sí los tienen), sino que EN SU BASE, supuestamente el análisis no busca eliminar los síntomas... sino que pretende.... pretende.... no tiene idea de lo que pretende, pero algo pretende que NO ES atacar el síntoma. 

Tomar psicofármacos siendo psicólogo es motivo de vergüenza. Al menos esa es la noción que tengo yo. Hay a quienes les da lo mismo, y vi como una compañera se tomó un ravotril en el momento que le dieron su comisión del examen de grado, como si fuera cualquier cosa. Sólo porque sentía una leve ansiedad. 
Pero en general yo creo que es mal visto, porque es como "no predica lo que practica", quizás por yo tener por tantos años esta posición radical de que los síntomas se curan por terapia y no por medicamentos, que eso es "atacar la consecuencia y no la causa". 

Hoy en día, chocan dos temas que me hacen tener la posición contraria:
1. El reduccionismo biologicista, es decir, que quizás la causa ES simplemente algo biológico, y los psicológico no está jugando ningún rol de causa, sino sólo de consecuencia, y que por ende atacar lo biológico ES atacar la causa.
2. La pregunta ética de si sufrir es válido por un bien mayor, o es ridículo y vale la pena mejorarse la vida sin ningún tipo de sufrimiento. Lo que anteriormente he preguntado como si vale la pena tener siempre presente la muerte, o si valdría más la pena no pensar en ella, y morir sin darse cuenta de esta angustia. 

Entonces podemos cruzar el límite a la psicopatología psiquiátrica más grave. Digamos la esquizofrenia, e incluso el trastorno bipolar. Para quienes la vida se hace insoportable sin un tratamiento farmacológico adecuado, y la medicación, que se SABE es crónica, permite vivir una vida decente. 

Pero yo intento separarme de esa visión... quiero pensar en un tratamiento temporal. Tal como hice la última vez, después de terminar las crisis de pánico, seguí 3 meses con tratamiento para evitar la remisión... pero las crisis volvieron, y por ende, ahora volví a los medicamentos. ¿Qué pasaría si fuera necesario que el tratamiento fuera de por vida?...

Me da miedo las consecuencias que pudiera tener para mi sistema serotoninérgico, para mi hígado, para mis riñones... 
Si bien yo aprendí que "Es que le falta litio" era una mentira (ya que el sistema nervioso no contiene litio a la base), yo podría cuestionarme acerca de mis necesidades biológicas que no están cubiertas. ¿Qué pasaría si mi sistema produjera menos serotonina de la esperable, por default?

Esta hipótesis sería totalmente respetable, ya que TODA mi vida (y cuando digo TODA, es TODA), he tenido problemas de sueño... desde mi infancia pesadillas, terrores nocturnos, sonambulismo, clinofilia, incapacidad de levantarme...
Hechos los EEG de rigor, no tengo ningún tipo de epilepsia (que es otra enfermedad que "justifica" el uso de medicamentos). Sin embargo, cuando empecé a tomar por primera vez los medicamentos, conocí lo que era dormir BIEN. Descansar con el sueño... poder levantarme, ¡con ganas de vivir!

He tenido toda mi vida una sexualidad exacerbada, y una facilidad para enamorarse horrible, lo que TAMBIÉN está relacionado a la serotonina. De hecho, la primera vez que empecé a tomar psicofármacos fue la primera vez que conocí la sensación de "no estar enamorado de alguien"... a los 24 años... desde la primera niña que me gustó, a los 7.

Entonces la pregunta es, ¿sería válido para mí un tratamiento crónico, si de hecho podría necesitarlo biológicamente hablando?... Pienso en cuantas otras cosas tengo pifiadas de por sí en mi cuerpo. ya he sido operado de hernias, sin contar mis problemas musculares en los ojos, o la misma miopía (para la cual ocupo lentes... tanto ópticos como de contacto). 

No tendría sentido dejar de ocupar lentes diciendo "No, es que debería sanar mis ojos sin el uso de lentes" (cosa que he visto, de hecho Aldous Huxley, el de "Brave New World", tiene un libro al respecto). Pero no puedo hacerme a la idea.... me da vergüenza... me da vergüenza conocer a una mujer y decirle "bueno, sí, tomo ansiolíticos porque soy como un chihuahua con sobredosis de café". 

¿Y si esa medicación hiciera que eso me importara una hueva?...
No lo sé, aún hay algo que no logro aceptar. Siento que la necesidad de medicamentos pudiera quitarle validez a mis palabras o a mis planteamientos, siento que lo que pienso podría valer menos, siento que todos mis cuestionamientos sobre la vida pudieran perder valor.

Y noto nuevamente una "falta de aceptación". ¿Por qué no me permito simplemente esa necesidad?...
Quizás me haría bien, le haría bien a mi carrera, le haría bien a mi entorno...
¿Será mi masoquismo?...

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