domingo, 19 de agosto de 2012

Mujeres, amor, muerte.

(Uno de los ensayos más famosos de Schopenhauer se llama "Del amor, las mujeres y la muerte". Después de terminar esta entrada me di cuenta de que esos eran los tres temas que tocaba... aunque no digamos que son temas que no salen seguido en este blog).

Ayer, iba al depto. shower de gente que quiero, y mientras subía en el ascensor, al piso 14 en que quedaba el departamento, me plantée... "Si el ascensor se cae en este momento... ¿puedo morir en paz?".

Curiosamente, mi respuesta fue: "Sí".
Esa pregunta era una de las preguntas que se repetía a ratos en la secta.
Por supuesto lo que se esperaba es que tu respuesta fuera "no", para decir que no has solucionado tu vida y que debes seguir trabajando en tí mismo.

Sin embargo, la respuesta salió desde el fondo, porque si bien no estoy en paz conmigo mismo, ni con mi entorno, ni con mi vida laboral, ni con muchas cosas... creo que hay una aceptación que se ha forjado en ese ámbito.

Por años he mantenido la postura de que "quién aprende a morir, aprende a vivir".
Cosa que quizás no sea tan cierta, pero yo creo que lo que me removió profundamente fue una pregunta que se me hizo en una supervisión: "¿Tienes derecho a vivir tu propia vida?".

Creo que en general, lo que nos impide morir, más que las cosas que uno no ha hecho consigo mismo, son los vínculos a los que hay que responder. Y por supuesto, las versiones internalizadas de esos vínculos. O sea, no solo la persona a la que le respondes en el mundo exterior, sino a la imagen de esa persona que tenemos dentro de nosotros mismos.

Ayer, buscando la carta de Paulita de la entrada anterior, abrí la caja donde tengo guardados los recuerdos de los viajes, y de mis ex. Y obviamente me quedé pegado viendo fotos y cartas.
No me fuí en las nostálgica ni en la masoquista. 

Pero puedo dar fé, de que existió una mujer que me AMÓ. 
Una mujer que me escribio que "Me necesitaba con todo su ser".

Esa mujer hoy en día tiene otra pareja (quién es simpáticamente igual a su padre, al menos en las fotos), y probablemente él sea todo para ella en este momento. Y que yo sea sólo un recuerdo, si es que a veces me recuerda.

Pero esa mujer estuvo realmente enamorada de mí.
Como creo que no ha estado nadie más en toda mi vida.

Así que, si como puse en un twit "Todos los amores son pasajeros"... ya viví la situación de ser amado, aunque fuera una vez. 

En más de una película (me reservo nombres para no spoilear), en el final cuando alguien muere, sea protagonista, secundario o antagonista, él sólo cierra los ojos, respira profundo y acepta su muerte. 
Hoy en día creo que eso da lo mismo. Da lo mismo si el segundo antes de la muerte es de horror absoluto y de ira, o si es totalmente apacible.  Pues ante la muerte, ante la nada... nada importa.
Otro personaje en ese sentido es el Joker en Dark Knight... en el momento en que frente a Harvey Dent, y se pone él la pistola en la cabeza. Él no tiene miedo a morir.. ¿qué límite tiene?

Como la historia en que un samurai le dice a un monje "Puedo atravesarte la garganta con esta espada sin pestañear", y el monje responde "Y yo puedo dejar que me atravieses la garganta con esa espada, sin pestañear"...


Si bien me encantaría tener pareja... puedo llegar a dudar de si algún día una mujer volverá a amarme.
Porque además, el enamorarse creo que tiene poco que ver con uno.

Una mujer puede encontrate guapo, inteligente, culto, cariñoso, un monstruo en la cama (groar)...
Mientras que otra puede encontrate feo, tonto, ignorante, frio y poco rendidor (cue cue cueeeeck)...
¿Y el vaso está medio lleno o medio vacío?, el vaso está no más. 
Que es lo que quiere decir la frase que tanto repito "La culpa no la tiene el chancho, sino que quien le da el afrecho". 

Que es lo mismo que decir, la cantidad del vaso está en los ojos del observador, no en el vaso.
Un amigo me decía que "¿Cómo esperas encontrar pareja, si dices que todas las minas son maracas?"...
Bueno, el primer punto es que yo no digo que todas las minas son maracas.
Yo digo que las maracas son maracas. Y el espectro de las maracas es bastante amplio.

Pero no son todas. 

Desde hace algunos días, algo que he repetido bastante es que "yo puedo tolerar muchas cosas, pero hay algo que yo no soporto, y es la incongruencia"... también podría decirse "inconsistencia". 
Yo valoro a quién se asume responsable de lo que hace. Tal como ese mitico final en Devil wears Prada: "Siempre fue tu elección".

Si una mina quiere calentarle la sopa a los huevones, y asume que lo está haciendo, porque quiere sentirse rica, y le gusta jugar con las emociones de los demás. LA RAJA.
Me molesta cuando la mina dice "No, yo lo hago porque me gusta hacer Cosplay, yo no quiero calentar a nadie" mientras suavemente te va soltando la cabeza para que se la saques de entremedio de las tetas.... ESO, me molesta. 

"Mi Homero no es comunista, podrá ser mentiroso, puerco, idiota, comunista, pero nunca una estrella de porno."

Las cuentas claras conservan la amistad.
Ahora bien, el otro día discutía con mi mamá y es LA REINA de la weá... la discusión partió con que ella decía que hay cosas que no se pueden cambiar en la gente de edad (justificandose por ponerle caritas a los feriantes), a lo que le contesté que de ser así, que nunca más se queje de que mi viejo no debería ser así o asá... ¡y se empezó a correr altiro!, ni cagando era capaz de ser congruente con su postura, la ley del embudo FTW.

Así que para los huevones que dicen: "¡Todas las minas son maracas menos mi mamá y mi hermana!", acá cagaste, la primera de la lista es ella. Bitching all the way.

Pero volviendo al tema inicial, lo cierto es que cada dia es menos lo que me ata realmente al mundo.
Hay gente que quiero, es cierto. Pero lo cierto es que ellos han construido su vida, y siento que yo estoy empezando a construir la mía. 

Ahora, al ser MI vida, empieza a estar exenta de esas culpas.
Esas culpas que te impiden poder morirte tranquilo porque "tienes que rendirle cuentas a alguien". Esto para mí es super claro en que uno de mis miedos obsesivos era "Qué pasaría si me muriera y nadie se enterara de mi muerte". 

Personalmente, no puedo sacarme la idea de que esa pregunta "¿Te puedes morir en paz, hoy?" tiene el truco de que está mediada por la gente a la que tienes que rendirle cuentas, y que demuestra el poco derecho que tienes a "vivir tu propia vida", y a "morir tu propia muerte". 

No hay comentarios:

Publicar un comentario