domingo, 29 de julio de 2012

Lacan


Jacques Lacan no es santo de mi devoción.
Si uds. ven un video de sus seminarios en youtube, se encontrarán con la realidad de un tipo desagradable para hablar, sintiendo como te escupe con cada una de sus palabras, en un look de impresentable mal gusto con camisas que pareciera que estuviera dando su cátedra en pijama.

Sumado a esto, tenemos el hecho de que en nuestro país, la gran mayoría de los lacanianos son unos pasados a raja que creen tener la verdad absoluta y se sienten la última raja del planeta. Esto al parecer, es un hecho de nuestra idiosincracia nacional, puesto que al ir a ver lacanianos argentinos, esperando esa misma postura arrogante, me he encontrado con gente muy afable, quizás no humilde, pero sí sensata. 

Sin embargo, hay un concepto de Lacan que SIEMPRE me ha quedado dando vueltas, y es el concepto de Goce. En los últimos días, como estoy en un proceso de decisión que no tiene nada que ver con esto, me puse a leer un libro sobre Lacan.

No quiero ser extremadamente pajero, pero es inevitable si quiero hablar de conceptos de Lacan.
Bueno, para ser especificos, es del tercer período, cuando se puso a hablar del real.

Entonces, partamos de la base de que para Lacan existen tres registros: el imaginario, es simbólico y el real. El imaginario viene del estadio del espejo, y bla bla bla... después está el simbólico, que es el mundo del lenguaje y los significantes, el lugar de la cultura. Y por último el real, que viene a ser lo que no puede ser simbolizado. Tranquilos, iremos de a poquito.

En general, creo que están todos familiarizados con el inconsciente Freudiano. Allí adonde se reprimen las cosas y vuelven en forma de síntoma. La gran frase de Lacan fue decir que "El inconsciente se articula como un lenguaje", y sobre todo tomando los conceptos de "Condensación y Desplazamiento", mecanismos por antonomasia del inconsciente, y relacionarlos con la "Metáfora y Metonimia".

Entonces, a final de cuentas por mucho que el inconsciente esté más allá de nuestra conciencia, sigue ciertas reglas, tiene un cierto orden y puede ser comprendido. Este inconsciente funcionaría como cadena significante. ¿A qué se refiere esto?, se basa en la disociación entre significado y significante... ya nos fuimos en las palabras complicadas. ¿En simple?, si ustedes van a un diccionario, verán que una palabra los lleva a otra palabra, y a otra, y a otra. Siempre las palabras remiten a palabras. Entonces, de la misma forma, las representaciones refieren a otras representaciones. Ya sean estas conscientes o inconscientes. 

Freud diría en la interpretación de los sueños que cuando se hace una interpretación de un sueño, existe el "ombligo del sueño" que sería el núcleo que está más allá de toda interpretación. En cierta forma, el sueño tiene un límite de lo que puede entenderse y va más allá.

Entonces, integrando las dos cosas. El REAL está directamente relacionado con la idea del ombligo del sueño, porque es lo que "se niega absolutamente a ser simbolizado", por ende, es ese algo que NO PUEDE SER PENSADO. Por eso se dice que "El real es lo imposible".

Me gusta este tema. Me gusta porque en general cuando se habla del inconsciente se habla como algo cosificado, que es la forma en que lo imaginamos con el modelo tópico. Pero me gusta esa visión de un inconsciente como algo más allá, más grande que uno. Y que se relaciona con la base romántica pre-psicoanalítica. Con la voluntad ciega que dominaba todo como la veía Schopenhauer. Que se relaciona con lo sublime, con lo ominoso, con lo inefable.

Pero tenemos que volver a Freud una vez más (última vez, lo juro). Para todos aquellos que creen que para Freud todo es sexo, nos remontamos a 1921, cuando en "Más allá del principio de Placer", Freud postuló que no todo era sexual, sino que había otra pulsión aparte de la sexual. 

El concepto de pulsión es complejo en español, que viene del "Trieb" alemán que es de uso coloquial. Quizás es claro ponerlo en su traducción inglesa: Drive. En cierta forma, es una fuerza que impulsa que al mismo tiempo dirige.

Entonces, Freud propone ejemplos en donde hay algo que guía la conducta que no pareciera ser el placer o lo sexual. El ejemplo que tomaremos en este caso, es el del trauma. El trauma, en términos generales tiene que ver con la revivencia permanente de la experiencia traumatica, y esa repetición lleva a Freud a plantear una "compulsión a repetición", que está dirigida por esta "Pulsión de muerte".

Y la pulsión de muerte (Thanatos) está más allá de la pulsión sexual (Eros).
Entonces, el trauma sería un quiebre en la cadena signficante, y la revivencia (Sueños, flashbacks, etc), tiene que ver con la "Irrupción del real". 

El ejemplo del trauma permite dejar clara la idea de que el real irrumpe, y está más allá de las palabras, y no PUEDE ponerse en palabras. Está en el fondo del sueño, y en la medida que va poniéndose en palabras, siempre queda un residuo.

¿Mareados?... espero que no.
Entonces, hemos visto el real y la pulsión de muerte. Aun queda la mitad, el "objeto a" y el "goce". Y por supuesto, relacionar TOOOOODO esto, al mundo real. 
Hay que mencionar también que la pulsión de muerte es uno de los conceptos que más he leído que estan "absolutamente desconfirmados", y la verdad es que yo, como escéptico que soy, no estoy seguro de cómo podría hacerse. Sobre todo considerando que el ser-para-la-muerte es la base de la fenomenología de la vida... pero bueno, nos vamos a correr del tema.

Volvamos entonces. el concepto de "objeto a" se refiere a que habría "algo" a lo que no podemos acceder, ese ombligo del sueño, y Lacan lo relacionaría con el deseo del sujeto.
¿Qué entiende por deseo?, haciendo corta la definición, existe la Necesidad. Como es la necesidad biológica, y existe la demanda, que viene a ser la petición de algo... pero una petición no sólo busca la satisfacción de la necesidad, sino que también es a la vez una demanda de validación y de amor. Por tanto, el deseo sería: Demanda - Necesidad = Deseo.

Entonces, nuestro deseo estaría dirigido hacia este "objeto a", que es el objeto perdido. Con objeto perdido no se refiere a que pueda ser recuperado, sino que a un objeto mítico. Se lo ha relacionado a "la primera mamada". Imaginemos un niño que recién nace, no conoce ninguna sensación, sale al mundo, con frío, con un desagrado horrible. Y en el momento en que se lo pone en el pecho e instintivamente mama, siente la primera satisfacción de la vida. Esa satisfacción primigenia sería buscada siempre, pero nunca podría ser revivida.

Del mismo modo, el objeto a, es en si mismo una cosa que no es nada (no-thing), el objeto a es la representación de la FALTA misma. Lacan relaciona la castración (no me detendré en esto) con este objeto a, porque no sería la pérdida del pene (o falo), sino que la castración tendría que ver con la aceptación de esta falta, de que no se es omnipotente. 
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El deseo NUNCA podrá ser satisfecho (y resuena en mi cabeza Tyler Durden diciendo "May i never be complete"), y por ende, una descripción topográfica de este objeto a es con un toro (no el animal, sino que una figura de un solo lado, que es una "donut"), en que el objeto a ES EL HUECO, y podremos siempre BORDEAR pero nunca llegar a él.

Entonces llegamos al GOCE. El concepto de Goce es duro y esotérico, ya que "no se puede decir qué es lo que es", por definición no puede ser definido. Digamos entonces, que sabemos que no podremos estar satisfechos, y lo sabemos porque cada vez que alcanzamos nuestro objeto de deseo, prontamente estaremos deseando nuevamente... el deseo nunca cesa. Por tanto, la satisfacción siempre está conectada a la insatisfacción. 

Al mismo tiempo, en alguna parte de nosotros (supuestamente), creeríamos que el Otro (que es otro concepto más que no ahondaré, pero digamos que la sociedad, la cultura), tiene esta satisfacción completa que nosotros no podemos alcanzar. El Goce del Otro.

El otro tiene ese goce exacerbado que nosotros perdimos, y nuestra respuesta a eso es la fantasía, en el término más sexual de la palabra. El Goce entonces, estaría ligado a la satisfacción absoluta y a la insatisfacción, y relacionado al real, como se comentaba en un principio.

ENTONCES (ya va quedando lo menos), Lacan incluso diferenciaría dos tipos de goces: El goce fálico, que tiene que ver con esta mezcla entre satisfacción e insatisfacción, y el goce femenino, que tiene que ver con el éxtasis y está relacionado a la muerte, y con el límite de la existencia humana.

(LLEGAMOS, ESE ES EL PRELUDIO Y ACÁ EMPEZARÍA LO QUE ES UNA ENTRADA COMÚN Y CORRIENTE DE TODOS LOS DÍAS EN EL BLOG).

Hoy en la mañana, me preguntaba por qué me gustará tanto ver informerciales, los famosos "¡llame ya!", quizás no son todos, pero tengo certeza de que no soy al único al que le pasa. En mi vida nunca he tenido cable y quizás eso influye, pero muchas veces me ha parecido más entretenido ver un informecial que otro programa.

Pienso en alguna medida que tiene que ver con lo hipnótico que tiene, las repeticiones, lo convincente de las palabras, es como quedarse pegado viendo un árbol de navidad.

Pero relacionándolo con lo hablado anteriormente, creo que tiene que ver con que se presenta el producto en venta como el objeto a, el objeto de deseo. "Si usted compra este producto, alcanzará un bienestar que nunca antes ha alcanzado, y que nosotros tenemos". 

Pero eso es simplemente una reflexión que se sale del tema, volvamos al goce.
Por antonomasia, la figura del goce es "El éxtasis de Santa Teresa", de Gian Lorenzo Bernini (Que lindo nombre es Gian Lorenzo, me gusta).  Curiosamente, para relacionarlo más con el objeto inalcanzable, es probablemente la única gran obra de arte de Roma que no vi, dado que no pudimos encontrarla.

Este éxtasis, supuestamente religioso, es muy sexual. No recuerdo si fue en historia del arte la primera vez que lo escuché, o a mi padre, pero es claro que Santa Teresa está teniendo un orgasmo. En cada detalle, desde la cara hasta la posición de los pies. 

Y si se va a los escritos de Santa Teresa, también se puede observar que la pasión que describe es enormemente sexual.

Recordemos que Lacan es un autor francés, y un eufemismo que tienen los franceses para describir el orgasmo es la "petit mort", la pequeña muerte. He leído varios artículos en que lo más parecido al orgasmo sería un estornudo (o lo más parecido a un estornudo sería un orgasmo), la sensación de incomodidad pero con un cierto agrado extraño, hasta que finalmente se produce una liberación y una relajación placentera. 

Esta relajación sería esa muerte pequeña, comparada al último estado de relajación absoluta, que sería la muerte. 

De acuerdo con Lacan, este goce estaría incluso relacionado al dolor. No sería sólo el placer, sino que el dolor estaría involucrado, no como "dolor que causa placer", sino que "dolor en cuanto tal".  Y esto me hace pensar en el Marqués de Sade. Sade postulaba que el dolor era incluso mejor que el placer, porque era la "sensación más fuerte que podía sentir un ser humano". En otras palabras, es llevar al límite, el goce es el límite del ser humano. 

Y uno de los motivos por los que me gusta Sade, es por lograr hacerte entrar en esa dinámica con sus escritos. Y de terminar por disfrutar que Justine sea abusada y maltratada permanentemente, haciendo con ella gozar a sus torturadores tanto como a ella misma. Quien nunca cede ante el mal, y siempre mantiene su voto por la virtud, y es en ese mismo acto sufriente que está su goce.


Por otro lado, en una entrada anterior mencionaba como claramente yo creo que el amor está ligado al masoquismo. Y esta postura no hace más que confirmarlo. ¿Qué es amor? (No me respondas, Alberto Plaza, no creo en tu Church of Scientology). Si uno ve una teleserie, ¿Cuanto de eso es gozo y cuanto sufrimiento?, la mayor parte de las teleseries son angustias y sufrimientos, pero disfrutamos de verlas... goce.

Incluso en el mismo sexo considerado "normal", a algunas mujeres (no digo que todas, ni tampoco ninguna) les gusta el tema de la violencia en el sexo, o de sentir dolor, no el dolor de la tortura, sino un clásico spaking o "cacheteo".

A mi en lo personal la canción "inténtalo" de 3ball, tiene una frase que dice "Me gusta, me asusta sentir tu cuerpo". Y esa combinación entre gusto y susto, a mi me produce cosas.

El mismo hecho del "coqueteo" o "calentar la sopa", ¿Por qué es tan agradable que una mujer te coquetee a sabiendas de que no vas a poder tener nada con ella?. No lo sé, pero es agradable. Es frustrante ver que la cosa no pasa a mayores, pero la sensación de sentirse coqueteado es gratificante y generadora de tensión displacentera al mismo tiempo... y uno la busca.

Es más, yendo a la Tragedia y Aristóteles, la esencia de la tragedia es que a través de "Terror y compasión genere una catársis". La gran pregunta es, ¿Por qué terror?... cuando se habla del real también se habla del Horror sin nombre (recordemos, más allá de la simbolización).

Al menos a mi me parece que la irrupción del real, y la función del goce en nuestra vida, está más presente de lo que pareciera.

Si llegó hasta aquí, deje un comentario y le haremos llegar un vale por una cena romántica con el autor de este blog.

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