miércoles, 6 de octubre de 2010

Aceptación de la muerte y Religión

Hoy ando de buenas, por lo que voy a escribir un texto. Debería estar trabajando en otras cosas, pero también necesito re-escribir mi ética, y esto forma parte de ese trabajo.
Desde hace bastante tiempo, mucho antes de que incluso comenzaran mis dudas teológicas que derivaron en mi ateísmo, he creído que la religión es una mera excusa para enfrentar la angustia de la muerte.
Específicamente en las religiones Cristianas, Cristo representa al hombre que VENCE a la muerte, muere y resucita, y todos quedan bajo la “Promesa de la resurrección”, es decir, tu miedo más grande, el miedo a la muerte, desaparición y desintegración, se puede vencer.
Desde esta base, siempre he creído que la religión está ligada a la muerte. Muchos habrán oído hablar acerca de las “fases de aceptación de la muerte”, que aparecen desde los Simpsons hasta Doctor House.  Estas fases, lejos de ser una verdad consumada, constan de una teoría propuesta por la doctora Elisabeth Kubler-Ross, y las etapas son: 1. Negación, 2. Ira, 3. Negociación, 4. Depresión, 5. Aceptación.
Haciendo la relación obvia, este texto hace un paralelo entre esas fases y las creencias o religiones.
1.       Negación: En este nivel pongo la religión más institucionalizada, tanto la que te dice “hay un cielo y/o un infierno” como la que te dice “hay una reencarnación”. En el fondo la que te dice que hay un alma separada de un cuerpo, y que esa alma trasciende al cuerpo. Porque NIEGA la muerte.
2.       Ira: En este lugar pongo la contra-religión, el “típico” (a mi me pasó al menos) rebelde adolescente que comienza a escuchar música satánica, que venera al mal y a Satán, y en el fondo, es un “cambio 1” (en palabras de Watzlawick), pues sigue creyendo en un Dios, sólo que cree que ese Dios no es bueno con él, entonces va en su contra, al diablo.
3.       Negociación: En este nivel pongo tanto las religiones esotéricas y místicas, del sentido interno, también las que creen en un Dios impersonal, como el Taoísmo, en que creen en un equilibrio, y por último el Agnosticismo, que negocia a Dios y la muerte. En este nivel existe la duda.
4.       Depresión: Llegamos a los niveles más duros, en los que encontramos que ya la duda ha evolucionado, existe una aceptación sin vida después de la muerte, pero desde la postura más pesimista. Pongo aquí el pesimismo de Schopenhauer, el Nihilismo de Nietzsche y el Existencialismo de Sartre (al menos como se presenta en la nausea), en que el mundo es un desagrado, un hastío, y la muerte es simplemente el término de ese hastío. El sinsentido.
5.       Aceptación: Finalmente, la aceptación. La muerte llegará, y todo terminará allí, ahora nada del resultado importa, el resultado siempre será el mismo, la muerte y el desaparecer; lo importante es QUÉ es lo que haces con tu vida ahora. No hay un Dios allá arriba que te guía, te premia o te castiga. Todos los sentidos y esquemas que encuentras en tu vida están dentro de tu cabeza hechos a posteriori. Incluyo en este nivel el ateísmo, y por opción personal, ligado al constructivismo y el construccionismo. El pesimismo se ha dejado de lado, ahora sólo quedas tú, frente a lo que pareciera ser la realidad, que tú construyes. Ahora sólo queda hacer lo que tú quieres lograr.


Saludos.

2 comentarios:

  1. Como te comenté el otro día, muy bien armado el paralelismo. Comparto estas dos reflexiones humorísticas sobre las 5 etapas:

    http://buttersafe.com/2010/05/20/the-five-stages/

    http://www.thedoghousediaries.com/?p=1857

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  2. Y casi me olvidaba de agregar esta joya:

    http://www.metacafe.com/watch/2243224/stages_of_death/

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