lunes, 5 de junio de 2017

Real v/s Fingido

No. Esta entrada no habla sobre orgasmos.
Dicho esto, prosigamos.

Hoy estaba en un local de comida china, esperando mi pedido.
Y vi un hombre, de unos 50 años, canoso, con un pisco sour, esperando y leyendo el diario.

Finalmente, sale la encargada con un tremendo pedido, dueña del local, rasgos orientales, alrededor de 40 años.

El dice en voz arrogante pero agradable "¿Ve?, vine, yo avisé". En un tono que no dejaba de ser en cierta medida coqueto.
La encargada responde con una sonrisa, que a su vez también tenía un grado de coqueteria.

Congelemos la imagen.
Hace algunos días, vi circulando un post que decia "con este cartel se detuvieron los acosos en un lugar de trabajo".

En ella había un gráfico de torta que mostraba:
¿Por qué la cajera mujer es amable contigo?
0% Está atraida sexualmente de forma incontolable hacia ti.
100% Porque ese es literalmente su puto trabajo, imbecil.

Entonces, evidentemente la pregunta es... ¿dónde dibujamos la linea?
Evidentemente ese cartel cabe para cualquier tipo de trabajo del tipo de servicios: cajeras, meseras, recepcionistas, secretarias, peluqueras, masajistas...

Reducción al absurdo: ¿Prostitutas?... ¿Están atraídas hacia ti o solamente están haciendo su trabajo?

Llevemos el extremo hacia el otro lado: doctoras, psicólogas, abogadas...
Seguramente en cualquiera de estos tres casos, demostrar atracción hacia el cliente sería "poco profesional".

Mientras que pareciera que en el otro tipo de profesiones es casi una obligación.
¿Qué hace la diferencia?...

La primera idea que me formo es que tiene que ver con que en las segundas, el profesional es el que está en una posición de poder, mientras que en la primera es el cliente el que está en la posición de poder.

"El cliente siempre tiene la razón" es definitivamente algo que no le vas a poder decir a un médico.

Quiero hacer un segundo paréntesis para contar otra pequeña anécdota.
El viernes recién pasado estaba en una clase de psicoanálisis, donde se estaba refiriendo a un texto de Freud respecto de la transferencia. En una parte, decía en pocas palabras que "hay pacientes que entienden que puede ocurrirles sentir que se enamoran del terapeuta, pero que es algo del tratamiento. Mientras que hay otras cuya pasión es desbordada y no harán caso a tales comentarios".
En el momento en que se revisó esto, hubo pifias.

Y yo me pregunto, ¿Por qué?...
Incluso si acordamos que ES machista lo que dice Freud, encuentro un verdadero problema que mujeres que se definen feministas, no son capaces de PENSAR en el contexto en que está escrito, no son capaces de reflexionar... lo único que ven es "PATRIARCADO OPRESOR".
 Y de hecho me preocupa que el día de mañana no sean capaces de escuchar tampoco a una mujer golpeada que no quiere dejar a su pareja golpeadora.

Entonces, pareciera ser que el fingir atracción, es parte de algo necesario para ciertos tipos de trabajos en mujeres.
Alguien podría volver a mirar el cartel que mencionaba antes y decir: ya, pero el cartel dice "ser amable", no dice fingir atracción.

Y la pregunta nuevamente es: ¿Dónde está la linea?
¿Dónde está la linea entre ser amable y ser coqueta/o?

Es algo ciertamente dificil de dibujar.
Critica inmediata, muy válida por lo demás, que se me podría hacer: "Históricamente, la mujer esta objetivizada y por ende cualquier muestra de amabilidad se interpreta como un derecho para el hombre para usar a esa mujer".

¿Y qué pasa con el caso contrario?
¿Qué pasa con aquella caricatura del hombre que saluda a una mujer o le abre la puerta, para obtener como respuesta "i have a boyfriend"?
¿No es acaso amabilidad interpretada como coqueteo?

De hecho, hay un gran problema respecto de las inconsistencias al comparar las conductas entre hombres y mujeres.
Hace algún tiempo me pasó que tuve que hacer la clase después de otro profesor, y les pregunté respecto de qué materia habian visto con él...
Al no obtener respuesta, dije en tono de broma "¿Estaban muy distraídas con el profesor?". A lo cuál hubo risas y fue tomado a bien.

Pero al final de la clase, una alumna se me acercó y me dijo que mi comentario había sido inadecuado por ser machista.
Supuestamente porque habría estado diciendo que "eran tontas y que no son capaces de pensar si existe atracción" (lo cuál va un poco en la misma linea de lo que decía Freud anteriormente).

Pienso el lado contrario, ¿Qué habría pasado si hubiera sido una profesora?
Evidentemente habría sido machista: estoy poniendo en posición de objeto a una mujer, quien siendo una profesional y docente de una universidad, me estoy fijando en sus atributos fisicos (SUPUESTAMENTE) negando su subjetividad.

¿Pero no les parece raro?
Si lo hago con una mujer, la víctima es la mujer.
Si lo hago con un hombre, la victima son nuevamente las mujeres.

Hace algunos días tuve oportunidad de conversar con una compañera de la alumna que me protestó, que también estaba en la clase. Y le pregunté sobre la situación (no sobre la reflexión que acabo de hacer, sino sobre lo que pasó).
Su respuesta fue "Te encuentro toda la razón, enojarse por eso es negar que el otro profesor es bonito".

Y lo que me hace ruido es nuevamente la incongruencia.
Algunas de las revoluciones de los años 50 tienen que ver con la revolución sexual. El orgasmo femenino es real, la mujer tiene derecho al placer, la mujer tiene derecho a disfrutar de su cuerpo sin un hombre de por medio.

¿Entonces por qué negar la atracción por un hombre?
Pareciera ser que entre algunas feministas existe una suerte de negación de la sexualidad. 

Otra pregunta hipotética, ¿Si el comentario lo hubiera hecho una mujer estaría bien, pero por haberlo hecho yo, un hombre, es machista?
Porque eso tendría sentido.

Sería congruente, pero pone nuevamente el problema de que "hay cosas que a los hombres les está prohibido hablar", y eso se vuelve una dictadura del pensamiento.

(Curiosamente, mientras escribía esta entrada me llegó un artículo que una feminista critica que Wonder Woman no es un ícono suficientemente feminista porque es sexy... lo cuál nuevamente me hace pensar en esa hipótesis de la negación de la sexualidad).

Pero volvamos al inicio de todo esto, la escena en el restorán chino.
A mí parecer, la encargada ESTABA coqueteando con el cliente.
Es evidente que esto no le da NINGÚN derecho al cliente sobre la encargada.

Pero pareciera ser que coquetear es parte de este tipo de servicios. Deja al consumidor contento.
Y por lo mismo, se vuelve una imposición para la trabajadora.
Para una mesera, puede significar una diferencia en su propina. Para la dueña del local de comida china, significa que el cliente volverá a su negocio. Hay un incentivo económico declarado.

Pero si pensamos en otro local como un Starbucks, más que una opción para ganarse la propina, es una política de la empresa. Lo que nos devuelve al cartel de la cajera que debe ser amable con el cliente.

Porque con esta vuelta, el problema no está SÓLO en el hombre que siente que le están coqueteando, sino que además la empresa le EXIGE a esa mujer que lo haga. Su trabajo, y por ende su sustento económico, depende de ello.

Quiero darle otra vuelta más a este asunto, con el tema que le da título a esta entrada. Porque lo cierto es que la persona que atiende puede tener una sonrisa real (debido a que el cliente le es agradable) o puede fingirla (porque el trabajo lo exige, por todo lo dicho anteriormente).

Y la pregunta ahí es ¿hasta donde es fingida y hasta donde es real?
Porque nuevamente la linea se desdibuja.

Recuerdo haber visto en manuales de reconocimiento de lenguaje no verbal, y videos como en la serie "Lie to me", que una sonrisa era auténtica si se arrugaban los pliegues al lado de los ojos. Mientras que en una sonrisa fingida no se arrugarían.

Evidentemente esto me parece un sinsentido. Los motivos más obvios serían que: 1. Es entrenable, 2. Fingir una sonrisa no es simplemente hacer una mueca con la cara.

Cuando un actor llora en el escenario, ¿cómo sabemos que sus lágrimas son falsas?... hay quienes hablaran de métodos de actuación, y que para llorar la persona tiene que pensar en algo triste.
Si conectara con algo triste y llorara por eso... ¿sería fingido?
Claramente la emoción sería real, pero no por los motivos que aparecen en la escena.

Y para complicar un poco más el escenario, lo podemos llevar a la teoría psicológica. Todos tenderíamos a pensar que lloramos porque tenemos pena.
Sin embargo, en el estudio de las emociones hay paradigmas que postulan que la reacción emocional es anterior a la consciencia (cosa que tiene sentido, ya que el lugar donde ocurre es más primitivo en el cerebro), y que por ende, no lloramos porque tenemos pena... sino que nos da pena porque estamos llorando.

Para que no suene tan alejado de la realidad, porque uno podría pensar "ya, pero no me doy cuenta de que tengo pena cuando empiezo a llorar". Podríamos decir que las lágrimas son un proceso posterior, en los lagrimales.
Pero el proceso de la pena es una sensación física, que empieza antes de que podamos darle el nombre de "pena".

Entonces, si la sonrisa es fingida... pero la reacción física es lo que genera la vivencia de la emoción, ¿no convertiría esa emoción en real?...

Hay ciertas intervenciones psicoterapéuticas hoy en día que invitan a la gente a sonreir, aunque no tenga ganas, porque efectivamente sonreir hará que tiendan a estar más felices.
Cabe la pregunta: ¿Se puede IMPONER la felicidad entonces?
Porque si nos devolvemos al Starbucks, no sólo se les obliga a fingir felicidad y amabilidad, sino que los convierten en gente más feliz al hacerlo...

¿Se acuerdan del ejemplo de reducción al absurdo que puse antes?... la prostituta. Fingir que lo disfruta es "parte de su trabajo". ¿Y que pasaría si lo disfrutara?, ¿Sería "mal visto"?... ¿Sería "poco profesional"?

Para hacer un último comentario, tengo una colega que trabaja de anfitriona.
Ser anfitriona es, básicamente, ser una modelo, pero capaz de hablar.
Y es cómicamente paradójico. Porque puedes ver a sus compañeras de Universidad quejándose del machismo, y que el comentario de un profesor puede ser machista, pero otra de ellas trabaja calentándole la sopa a hombres.

Porque, seamos claros, ESE es el trabajo. Aquí no hay linea divisoria en que sólo está "siendo amable". Está vestida y puesta allí como un producto.

¿Qué lado se puede tomar?
Si digo que está mal, probablemente la queja sería que no tengo derecho a opinar porque una mujer tiene derecho a hacer lo que quiere con su "cuerpa".
Si digo que está bien, estoy apoyando la ideología patriarcal que objetiviza a las mujeres.

Y nuevamente parecería que no tengo derecho a opinar por ser hombre, y cabe la pregunta de qué pasaría si la que opina es mujer.

No cabe aquí el argumento de la "necesidad", porque es una profesional y puede trabajar en más cosas. La pregunta de si es un trabajo que "padece" o si disfruta de hacerlo es una pregunta abierta, que sólo ella podría contestar.

De cualquier modo, todo el tema de la objetivitización merece darle un par de vueltas, porque evidentemente existe un placer en ello. No en cualquier momento, no en cualquier lugar, no sin consentimiento.
Pero negarlo está al mismo nivel que negar la sexualidad.








sábado, 3 de junio de 2017

Adiós golondrinas...

Volverán las oscuras golondrinas

en tu balcón sus nidos a colgar,

y otra vez con el ala a sus cristales

jugando llamarán.



Cuando este blog comenzó, en el año 2010, era un hombre en busca de sus creencias habiendo salido de la participación en una secta por 8 años. Cree el blog y empecé a escribir respecto de cómo se podía hacer una comparación entre distintos tipos de religiones, y los 5 momentos de la aceptación de la muerte de acuerdo a Kluber-Ross. Así nació "Escribiendo mi nueva Ética".

Pasaron los años, y llegué a escribir mi ética, escribí un manifiesto respecto de mis creencias, y seguí escribiendo en la medida que temas de la psicología, la filosofía, la religión y otros, iban volviéndose parte de mí.

Muchos personajes pasaron por ahí. Y en algún momento la preocupación ya no era qué creía... mis palabras estaban centradas en volver a pensar el amor, y si el amor me salvaría... empezó la espera del regreso de las oscuras golondrinas. Y así fue como este blog pasó a tener ese nombre... "Las oscuras golondrinas...".

Han vuelto a pasar los años. Probablemente unos 3 desde que ese nombre tomó lugar.


Pero aquellas que el vuelo refrenaban

tu hermosura y mi dicha a contemplar,

aquellas que aprendieron nuestros nombres...

ésas... ¡no volverán!


Sin embargo, cada día más, parece que las golondrinas no volverán. 
Después de 3 relaciones fallidas, una siendo el amante de quién creía era el amor de mi vida, otra con una mujer que había terminado recientemente su relación de 5 años con otra mujer, y por último, con la mujer que calzaba totalmente con lo que era la mujer perfecta para mí... las esperanzas de que las golondrinas vuelvan se ven lejanas. 


Volverán las tupidas madreselvas

de tu jardín las tapias a escalar,

y otra vez a la tarde aún más hermosas

sus flores se abrirán.


Las historias de estas mujeres siguieron. Sus vidas florecieron una vez más habiendo salido de mi vida. La mujer que creía que era el amor de mi vida se casó, y es dificil alcanzar tu sueño de estar con la persona que pensaste por 6 años que era realmente el amor de tu vida, que la defendiste en sueños gritando al mundo "Ella es el amor de mi vida", para ver cómo tu ilusión se rompe en pedazos. 

La mujer perfecta, se remitia a la lista que escribí por años de las características que mi mujer perfecta debía tener. En lo físico, en lo emocional, en lo intelectual, en lo espiritual... si esa mujer existía, debería dejarlo todo por ella. 
Y cuando la encontré, eso fue lo que hice. Sólo para encontrar como pesaban las palabras de Nasrudin respecto a la mujer perfecta "ella también estaba buscando al hombre perfecto". 
Mi última entrada tenía que ver con la frase de Bob Dylan "Incluso los pájaros están encadenados al cielo". Y mientras veía  la imagen de los pájaros en el diseño del blog. Sabía que algo tenía que cambiar en él y sentí que el momento había llegado.


Pero aquellas cuajadas de rocío

cuyas gotas mirábamos temblar

y caer como lágrimas del día...

ésas... ¡no volverán!


Sería ridículo pensar que no me voy a volver a enamorar. 
Por el mismo hecho de que ya estoy enamorado en este mismo momento.
Pero probablemente eso no sea suficiente para que vuelvan las oscuras golondrinas.

El tiempo pasa. He estado en 3 celebraciones de matrimonios en mi vida. 
Todos matrimonios de amigos de mi misma edad. 
Veo como se aman, como quieren estar juntos, como se embarazan y tienen hijos, como crean y crían una familia. 
Pero parece ser más claro cada día que eso no es algo que esté destinado para mí.


Volverán del amor en tus oídos

las palabras ardientes a sonar;

tu corazón de su profundo sueño

tal vez despertará.


Y sin duda será así para ellas. Para todas las mujeres que he amado.
Puedo asegurar que a ninguna de ellas fui el último en decirle "te amo", el último en decirle "te deseo".
Y me alegro de que así sea. Porque creo que lo merecen.
Hasta la relación que en los peores términos haya acabado.
Si estuve con ella, la amé, y le deseo lo mejor. Espero que seas feliz y que estés con alguien que pueda darte lo que yo no pude. Lo que sea que fuera.





Pero mudo y absorto y de rodillas,

como se adora a Dios ante su altar,

como yo te he querido..., desengáñate,

nadie así te amará.


Y aún así, creo que es cierto. 
No para que me extrañes, porque sé que no lo haces. 
Pero lo cierto es que nadie te amará como yo te amé. 
Porque nadie ama como yo lo hago.
Dispuesto a entregarlo todo.
Dispuesto a destrozarme por tu placer.
Dispuesto a morir por ti. 
Pero el problema es que nunca se trató de lo que yo sentia.
Siempre fue de lo que tú querías. 
Y simplemente por eso llegué adonde estoy. 
Porque fui lo suficientemente hábil para siempre leer eso. 
Mi historia es la de Jean-Baptiste Grenouille. 
He buscado toda la vida la esencia del amor, generar la fragancia que puede generar amor... porque la conclusión es que simplemente no puedo ser amado. 

Diré más al respecto.
Pero eso es materia de otra entrada. 

Por hoy, cambiamos el nombre.
De las Oscuras golondrinas y la pregunta por su regreso.
Al hecho de estar encadenado al amor, y no poder salir de ello por más que lo intente.

viernes, 2 de junio de 2017

Encadenado al cielo

Ayer leí una frase, de Bob Dylan que dice "Incluso los pájaros están encadenados al cielo".

La frase me encantó, y creo que es mucho más pegajosa que la explicación que intento dar cada vez que digo que "Si tienes una oveja en un corral lo suficientemente grande, y que tenga el pasto, que es lo que desea, nunca sabrá que está prisionera".

Pero que incluso los pájaros estén encadenados al cielo, toma un concepto que para mí es fundamental, y que es la falta de libertad.

En algún momento esto me apareció como una pregunta metafísica respecto del libre albedrío. Si puedes elegir entre dos cosas, y elijes una, habrá alguna causa que te hizo hacerlo, por lo que finalmente está determinado por algo, no fue una elección "libre".

De la misma manera, incluso en nuestras libertades estamos encadenados. ¿Tu sueño es viajar?, ¿Tu sueño es dejar la pega que tanto odias?... esa "libertad" con la que sueñas no es más que otra prisión, la fijación en la idea de felicidad en el viaje o la esperanza de que otro trabajo te hará más feliz.

Así que finalmente, la idea de libertad no es más que otra prisión.
E incluso los pájaros están encadenados a cielo.

Ahora bien, siempre habrá una cadena, por lo que parece innecesario e infructuoso intentar ser libre. Lo que valdría la pena es saber cuales son nuestras cadenas, y que nos aten de la mejor forma posible.

En palabras de Bukowski "Encuentra lo que amas y deja que te mate".

Ahora bien, esto seria "poco budista" dado que buscan tanto la liberación, y que Thich Nhat Hanh habla tanto de la libertad, y ser libre donde estés.

Pensaba en esto hoy cuando me encontré viendo un video que analizaba el fenómeno de los "juegos de citas" tan populares entre los japoneses. Y daba una explicación bastante interesante de por qué han tenido tanto desarrollo.

Para la sociedad japonesa lo más importante es el trabajo, con jornadas laborales que van de las 10 a las 14 horas diarias. Y con la presión social posterior de ir a comer, o de compartir con tus compañeros de trabajo.
¿Existe posibilidad de tener una relación amorosa?, es dificil, porque ello implica tiempo...

Y una relación que se funda a sabiendas de que NUNCA vas a poder ver a tu pareja, está destinada al fracaso. Y con lo prácticos que son los japoneses, ¿para qué meterse en algo que va destinado al fracaso?

También en el video se mencionaba el hecho de que las mujeres japonesas son muy exigentes, por lo que quieren un hombre con un buen trabajo, un buen sueldo, y que sea alto (no lo digo yo, lo dice el video... con todos los comentarios de odio contra esta postura machista opresora).

Entonces, ante la necesidad de un contacto afectivo, no tiene sentido mantener una relación con una mujer que va a hacerte sentir mal porque no eres todo lo que ella quisiera, que no puedes darle todo el tiempo que necesita, y que cerrará con un término doloroso.

La pareja virtual o mujer sintética (WAIFU, de aquí en adelante), no exige nada, y se muestra feliz de que estés con ella, y triste de que te vayas.
Y eso tiene un efecto en la persona.

Hay algunos otros temas económicos, como el hecho de que gente que se ha casado civilmente con su Waifu parece ridículo... pero cuando ves que hay todo un mercado en lunas de miel para personas con waifu (mercado perdido de las lunas de miel porque la gente no tiene relaciones y no se casa), uno ve que también hay un tema de plata involucrado.
Asimísmo como en occidente se han abierto mercados para las parejas homosexuales... trabajadores, sin hijos, que pueden gastar en su propio placer.
La aceptación social de ciertas cosas tienen que ver con cuánto puede lucrar la sociedad con ellas...


Pareciera ser extraño, incluso para algunos aparece como algo "reprobable" este tema de la waifu... pero en su contexto tiene todo el sentido del mundo.
Y alguien podría referir a lo "egoísta" del asunto...

Y me pregunto yo, ¿es eso malo?
Yo creo que sí, y daré mis motivos, pero primero démosle una vuelta.

Cuenta la historia que Diógenes se estaba masturbando en medio de la plaza pública, y cuando la gente le preguntó por qué lo hacía, su respuesta fue "Ojalá con sólo sobarme la barriga se me quitara el hambre".

El principio central de los cínicos es la autarquía. La idea de no depender de nadie, de no deberle nada a nadie. La máxima libertad.
¿Cuales son nuestras necesidades más básicas?
Respirar, alimentarnos, dormir y el contacto: social, afectivo y sexual. (Creo que eso son los más básicos).

Evidentemente Diógenes se refería a lo último con su gráfico ejemplo.
Pero los dos más dificiles parecen ser el social y el afectivo.
Y los japoneses encontraron una forma de resolverlo.

¿Qué es eso, si no es libertad?

Incluso las aves están encadenadas al cielo.
Probablemente nuestra máximo deseo de libertad sea poder respirar cuanto queramos, poder comer cuanto queramos, poder dormir cuanto queramos, y poder tener todo el contacto social, afectivo y social que queramos.

El asceta busca ser libre de esto a través de negarlo.
No dependo de la comida porque puedo vivir sin comer (y los otros).

El hedonista busca ser libre a través de entregarse totalmente a su deseo.

Antes dije que no creía que esto fuera bueno (más bien dije que era malo).
¿Por qué?... porque lo creo injusto. No tengo tan claro el por qué, y quiero explorarlo porque quizás esté equivocado.

Pienso en el tema de la búsqueda de pareja.
En esto se me ha ido la vida. Hace alguna días una amiga bromeaba al respecto y me decía que si hubiera puesto toda la energia que le pongo a este tema a otra cosa, probablemente estaría iluminado... y estoy bastante de acuerdo con ella... (pero estoy encadenado al cielo).

Ahora bien, creo no ser el único.
Estamos bombardeados por canciones, películas, series, libros...
Todos diciendo que "encontrar el amor" es lo más importante en la vida.

El imperativo de enamorarse.

Entonces pienso en esta masa de seres humanos... (por ahí dicen que "el cuerpo humano es 90% agua, por lo que básicamente, somos pepinos con ansiedad"), que lo principal que hace en la vida es buscar pareja.
Se le va la vida en eso, igual que a mí.
A diferencia de los japoneses, claro, que ya dijimos que se les va la vida en trabajar.

Entonces, si aparece un personaje que es capaz de salirse del sistema... ¡te caga!, ¡es injusto!...
Si todos vivimos en un sistema monetario y tenemos que trabajar para ganar plata (y ganarse el pan con el sudor de la frente), ¿Por qué un huevón tiene derecho a dejar de trabajar, dejar de ganar plata, y seguir su vida normalmente?

Más encima, algo que me incomoda es el hecho de que en este mercado de búsqueda de pareja (porque no tengo otra palabra para decirlo), el tema se ha vuelto cada vez más explícito. Ya no existe sutileza ni sublimación, no hay amor cortés, no hay galantería, no hay nada.

Hay Tinder, en donde la gente puede decir "tú sí, tú no", y las personas se han vuelto un bien de consumo, en que puedes vitrinear, comprar y botar.
Pero el problema es aún más grande, ya que no es sólo que las personas sean cosas, sino que las cosas no tienen ninguna importancia.

Escuchaba hoy en la radio un análisis sobre los "millenials", pero que a final de cuentas viene a ser convertir a un grupo etareo en el chivo expiatorio de todo un funcionamiento social. Se decía que los Millenials buscan la satisfacción inmediata, la gratificación en el presente. Pero el problema es que la gratificación dura poco.

Te compras el iPhone 7, y te hace sentir bien tenerlo. Pero en un año más, cuando sale el iPhone 8 ya no te causa el mismo placer. Ya no es lo último en tecnología, ya no te da el mismo status social. El objeto deja de gratificarte.

Y tener menos que lo mejor, es ser "conformista". Tener cualquier cosa menos que lo mejor es inaceptable. Por lo que puedes ver a una persona teniendo una cita y revisando Tinder mientras está en ella... porque siempre puede haber algo mejor.

Eso me devuelve al video del que hablaba en un comienzo, porque ahí decía que las mujeres querían que el hombre tuviera un buen trabajo, tuviera un buen sueldo y fuera alto. Los comentarios del video estaban llenos de "Dejen de culpar a las mujeres, ustedes son iguales...".

Pero lo cierto es que el sistema está quebrado. Hace 50 años esto no existía porque las personas estaban más dispuestas a conformarse con lo que tenian, y las cosas que compraban esperaban que les duraran toda la vida... fueran cocinas, refrigeradores, televisores o maridos.

Soy un nostálgico del conformismo. "Sólo sabe contentarse quien sabe cuando ha tenido suficiente" dice Chuang Tsé.


Entonces ahí es donde entran todos mis pensamientos respecto del amor. Amor es entrega, amor es sufrir por el otro... pero siguiendo todo el razonamiento, evidentemente estoy equivocado.
No sólo por el hecho de que ese pensamiento no se inserta dentro del mercado actual, sino por el hecho de que tiene toda la lógica del mundo dejar de hacer aquello que no me hace feliz.

Si es un hecho que a nadie le interesa conformarse conmigo, ¿por qué sigo esforzándome?, ¿por qué sigo buscando?... ¿Dónde está truncada mi lógica?...
¿Podría una waifu solucionar todos mis problemas?... ¿Encuentro injusto el sistema simplemente porque no me conviene a mí?...

Probablemente si mis padres hubieran vivido en una época como la nuestra, nunca se habrían casado y nunca hubieran tenido hijos. Yo no habría nacido.
Y a diferencia de Segismundo, yo no creo que "el mayor pecado del hombre es haber nacido".

Creo que la gente no es feliz así.
Pero probablemente tampoco lo eran con el otro sistema.

Yo no soy feliz con este sistema, y creo que sí lo habría sido con el otro.
Quizás ahí está mi error, en esa creencia.

No sé si será posible cambiar mi forma de pensar.
A esta altura debería saber qué es falso que estar en pareja me va a hacer feliz, pero lo sigo creyendo.
Quisiera no estar encadenado al cielo.



domingo, 14 de mayo de 2017

Al despertar

Me enamoré de ella la primera vez que la vi
Me enamoro de ella cada vez que la veo
Pero ni siquiera en mis sueños
es tan hermosa como realmente es

viernes, 12 de mayo de 2017

Un niño espera

Un niño escucha, sentado en un auditorio
Escucha a cien personas cantar el baile de los que sobran
Cantando de cómo el sistema educacional los echó por la borda
Sentados en un seminario en la mejor Universidad de este país.

Escucha a una mujer hablar, respecto a cómo no tiene voz por ser mujer
Aunque tiene la fortuna de haber estudiado en un buen colegio, de haber estudiado
en la mejor universidad del país, y de haber hecho un postgrado en el extranjero
Y de estar hablando en el seminario de un invitado internacional
Pero no tiene voz, porque es mujer.

El niño escucha de los sufrimientos individuales suavizados en el colectivo
Mientras piensa en no tener lugar, no contar con su familia,
no contar con las familias de otros, que están muy ocupados con sus propias familias.
El niño piensa en cómo espera a su madre, dormido en el sillón de noche
Sólo para escuchar los gritos cuando finalmente llega.
Quizás de la propia culpa que sentía de no estar ahí.

El niño recuerda ser elegido al último en los partidos.
El niño no disfruta del futbol, no disfruta la colectividad.
Nadie lo quiere en su equipo y en su equipo no tiene a nadie.

El niño espera por alguien que va a querer jugar con él.
Pero nadie viene, no es importante, no es talentoso, no tiene sentido.
No tiene alegría, y sigue esperando.

El niño quisiera no esperar a nadie.
Quisiera tener amigos imaginarios.
Pero ni siquiera ellos están en su equipo.

El niño no sabe por qué tiene que ir al colegio todos los días.
El niño no sabe por qué se levanta todos los días.
El niño no sabe qué puede disfrutar de cada día.
El niño no sabe por qué va a trabajar cada día.
No sabe por qué come cada día.
Sólo sabe por qué duerme cada día.

¿Por qué despertar, si la realidad no le otorga nada mejor que el sueño?
El niño no tiene objetivos. No quiere éxito, no quiere dinero, no quiere viajar.
No hay nada que justifique lo que hace o lo que piense.

El niño está cansado de esperar a alguien con quien jugar.
El niño está cansado de ver como otros juegan y son felices.
Él sólo quiere irse, pero no tiene adonde ir.

El niño quiere dormir para siempre.
Pero tiene miedo de morir.

martes, 15 de noviembre de 2016

¿La verdad... o la psicosis?

¿Alguien me puede confirmar que no me estoy psicotizando, por favor?
Estaba instalando una máquina virtual de Android en Linux, lo que evidentemente nunca está libre de problemas, y hay cosas que fallan.
Al mismo tiempo que hacía eso, leía un texto respecto del Seminario 7 de Lacan.
Y ahí fue donde me golpeo la pregunta de Pilatos, una vez más... "¿Qué es la verdad?".
Parecerá una pregunta rara, pero tiene relación con las dos actividades que estaba realizando. Por el lado de la instalación de la máquina virtual, la pregunta de "¿por qué no funciona?", tiene una verdad a la base, hay una respuesta a esa pregunta, una respuesta cierta.
Puede haber muchas respuestas posibles, pero sólo en el momento en que funcione, esa será la respuesta verdadera.
Esto está en la linea de la verdad entendida como una categoría epistemológica, la verdad como un espejo de la naturaleza, como lee Rorty a Descartes.
La verdad está en la representación, en la medida que esa representación (mental) es adecuada a la realidad, y no existe una alteración de esta, es la verdad.
Por otro lado, me resuena la respuesta de Heidegger, en su concepto de "Aletheia", la verdad es un desocultamiento, que ocurre cuando se el ser se hace evidente a ese ser con lenguaje (el ser humano o Dasein). Así como lo anterior es una respuesta epistemológica, en el caso de Heidegger es una respuesta metafísica (que aún no tengo totalmente claro lo que eso significa... a pesar de que hago clases de ello).
Pero el problema es que para mí la verdad no es un tema epistemológico o metafísico. Para mí la verdad es un tema ético.
La verdad es algo que se busca y que tiene que ver con una forma de vivir. Aparece la idea del Derviche, el "buscador" de la verdad mística, en los Sufies. Y es evidente que en mi noción de verdad hay algo de la revelación divina, hay algo de la iluminación.
Esto evidentemente me hace pensar en las "nobles verdades" del buda, que lo que hacen es presentar la verdad sobre el sufrimiento en la existencia, y el resto de las verdades, el camino para superar ese sufrimiento. Parecería que ahi todo calza con mi noción de verdad.
Pero no es así. Porque en mi caso la verdad tiene que ver con su contraposición con la mentira. Tiene que ver con algo de lo correcto, con algo de la moral (que pareciera volverse algo diferente a la ética), con algo de la justicia.
Pareciera ser que mi noción de verdad tiene que ver con un juicio. Un juicio tanto entendido en un sentido Kantiano, como en el sentido de un juicio legal, con un juez. En el que finalmente "la verdad prevalecerá".
Esa idea de la "verdad que sale a la luz", parece tener algo entre la visión del espejo de la naturaleza y del desocultamiento.
Y se me viene a la cabeza la idea socrática de verdad, no tanto por el lado del mundo platónico de las ideas y conectar con ello, sino en el método mayéutico en que la persona debe encontrar su verdad desde dentro. Y es obvio como esta es la idea de Kierkegaard de por qué Sócrates es la imagen del filósofo y de la salvación, incluso más allá de Cristo.
Pero la noción socrática ES epistemológica, en el sentido de encontrar ese mundo oculto, pero también es ética, en el sentido que propone un modo de vida en el cuestionamiento de las creencias, lo que a su vez se vuelve también un tema político: lo que la sociedad toma como verdad por la tradición, no es necesariamente lo que tu vivencia ha enseñado... el "conocete a ti mismo" del oráculo.
Ahora bien, no puedo evitar pensar que todo esto se vuelve una ensalada de palabras, en que todo lo que estoy diciendo son solo palabras conectadas entre si, y que el sentido y el referente están totalmente desligados, y que tal como el primer Wittgeinstein postula que sobre eso debemos callar...
Y siguiendo esta linea de pensamiento, me pasa que conecto con aquello hacia dónde está volviendo mi planteamiento hacia la vida. La filosofía postmoderna y postestructuralista es un chiste de palabras, y la verdad es lo biológico, pragmático y funcional. Dejemos de negar la objetividad, si creo que esa reacciones biológicas existen, son medibles, y producen estados de consciencia.
En ese sentido, no puedo evitar pensar que la "verdad", no es más que una reacción química. Específicamente una reacción dopaminérgica en el núcleo accumbens. Esa misma que nos hace sentir placer, nos da sensación de recompensa, y por sobre todo, nos hace encontrar sentido.
Pero, ¿Cómo se produce aquello?, principalmente pienso en dos vías: una la vía del cuerpo, la meditación, el deporte, el sexo. Un proceso que va desde el sistema límbico a la corteza. Estás cosas que nos hacen sentir bien SON la verdad.
Por otra parte, la vía contraria, la vía que va desde la corteza a lo límbico. La vía del chiste, la vía de la poesía; de aquello que genera una gestalt y arma un sentido, y nos produce placer cuando ocurre. Cuando la estructura del poema causa un goce estético, cuando el chiste nos hace reir ante lo inesperado o incluso lo absurdo, pero un absurdo que guarda un sentido, y no simplemente algo surrealista.
Y por último, el conocimiento. El placer que sentimos cuando entendemos un concepto, el placer que sentimos cuando logramos resolver un problema matemático en el que hemos estado mucho rato metidos, el sentido de completitud cuando terminamos un sudoku.
¿Qué es entonces la verdad?, no es una palabra, no es un concepto.
La verdad es una sensación, una emoción, una plenitud corporal.
La misma plenitud que sentimos cuando la máquina virtual funciona.
La misma plenitud que sentimos cuando estamos de acuerdo o en desacuerdo con el postulado del texto que leemos.
La misma plenitud que sentimos cuando la persona que amamos nos dice "te adoro".
La misma plenitud que sentimos cuando meditando llegamos a SENTIR que hemos llegado, que estamos en casa.
La verdad es medible, la verdad es química, es biológica, es física.
Por ende, la verdad es un modo de vida.
Y todo lo que queda fuera de ella, es el sinsentido y el absurdo.
Terminado de decir esto... sigo sin estar seguro de si no me estoy psicotizando.

domingo, 16 de octubre de 2016

De Pokemon y otras drogas

El sentido de la vida. Obvio... ¿De qué más podría hablar?
¿Cuál es el sentido de la vida? Atraparlos a todos.
Al menos ese es el sentido para Red, o para Ash Ketchum.

Si hablamos de sentido de la vida, podríamos hablar de motivación, de direccionalidad. Si hablamos de sentido de la vida, puede ser ese gran ideal que nos hace movernos hacia alguna parte en la vida, en el cuadro grande.

¿Pero qué pasa con el cuadro pequeño?, ¿Con lo que nos motiva día a día?

A nivel neurobiológico, la motivación tiene que ver con la dopamina y el nucleo accumbens, que a su vez, están relacionados a lo que se llama el "mecanismo de recompensa".
Cuando logramos algo que queremos, sentimos placer, sentimos agrado. Ese placer, esa sensación de logro, es la dopamina en el núcleo accumbens.

¿Por qué?, vayamos a un cuadro más grande: la evolución. Evidentemente, para que los seres vivos sigamos viviendo, debe habe ALGO que nos impulse a hacer algo.
Por ello en la postura de Jonas (y también en Heidegger), es justamente la muerte aquello que nos da sentido. La posibilidad de morir, la posiblidad de la pérdida es la que nos obliga a encontrar sentido, para sobrevivir.

Podemos llamarlo "instinto de supervivencia", podemos llamarlo "pulsión de vida". Pero tal y como postula Schopenhauer, es la naturaleza que nos usa para sus fines.

El placer tiene una funcionalidad, ¿Para quién?, evidentemente para algo que va más allá de nosotros.
Si el sexo no fuera agradable, ¿Quién se reproduciría?... Entonces, como uno de los puntos más importantes de la naturaleza es no perecer, pareciera ser que el sexo se vuelve una de las cosas más agradables.

¿Qué otra podría ser igual de agradable?... comer.
¿Y por qué comer no pareciera ser tan importante como el sexo?... porque es más vital, y menos dificil de conseguir. Pero si tuvieramos la misma dificultad para conseguir comida que sexo, probablemente lo valoraríamos incluos más, y toda nuestra sociedad estaría basada en el hecho de conseguir comida (No tengo idea si los juegos del hambre tiene que ver con eso).

Pero entonces, volvamos al sentido. Personalmente, creo en el sinsentido más absoluto. El universo no existe por una intención, ni por un propósito, y ninguno de nosotros tampoco lo hace.
Pero tenemos la necesidad de sentido, y estamos cerebralmente determinados para ello.

Pero, volvamos a los pokemones. Las últimas dos semanas, he estado enviciado con Pokemon go.
Desde que me prestaron un teléfono que lo corre (¡Gracias Inti!), he estado totalmente metido en el asunto, estudiando el juego, saiiendo a caminar, darme vueltas por las pokeparadas de la Universidad, etc, etc.

¿Es una adicción?, probablemente sí. Como se sabe, las adicciones justamente están relacionadas a este núcleo accumbens que mencionaba anteriormente, en el fondo las adicciones tienen que ver con una alteración de esos mismos mecanismos de recompensa. Y que a su vez, van a deteriorar estos mismos mecanismos de recompensa, haciéndolos cada vez menos efectivos.

Había hablando anteriormente de esto con Hearthstone. Por estos días tengo Hearthstone absolutamente botado, no lo abro desde hace más o menos un mes, y no me interesa hacerlo tampoco. He abierto streamings de Twitch (que en algún momento veía mucho), y la verdad es que me interesan bastante poco más allá de la compañía que me da el huevón que habla y el resto de los viewers en el chat.

Seguramente cambie un vicio por otro... lo cuál es bastante decir dado que ayer se cumplió algo que nunca en mi vida habia pasado.
Me fumé una cajetilla completa de cigarros en un día. Me la compré en la mañana y me fume el primer cigarro. Y antes de acostarme me fumé el último, sin convidarle a nadie, sin ningún intermedario.

Ahora bien. Algo (bastante técnico) de Pokemon GO, es la siguiente explicación (que probablemente la entiendan sólo los que lo jueguen... y que es vital para lo que voy a decir después), es que cuando tu capturas pokemones, estos tienen una cantidad de puntos de combate (CP). Pero no salen explicitados ni el nivel del pokemon, ni las características, que están ocultas (ataque, defensa y stamina). Entonces lo que se ha producido son calculadoras para poder conocer estas caracteristicas (llamadas IV).
Entonces, el punto es que los IV son más importantes que los CP.
Sin embargo, de lo que me di cuenta en la medida que fui aprendiendo más y fui subiendo de niveles en el juego, es que no te sirve de mucho un pokemon que tenga IVs perfectos si es que no tiene un alto CP, si no tiene un alto nivel.
Por lo que todos los pokemones que tenia con IV casi perfecto, pero estaban en nivel 1, no me servían, porque el costo de subirles el nivel era demasiado alto.

¿Y qué importancia tiene todo esto?
Que el sentido de mi vida, es encontrar pareja, es encontrar al amor de mi vida y estar con ella.
Y dado que mis nociones sobre el amor no son las más comunes, de un romanticismo de querer morir por la otra persona, de mis ideales de entregarse basados en la Venus de las Pieles de Masoch, no es fácil encontrar a una mujer que piense de la misma manera que yo.

En ese sentido, me ha pasado más de una década tratando de definir "qué es amor".
Por un lado tengo a los budistas diciendome que hay que desear la libertad y felicidad del otro, y por otro lado tengo a los románticos diciéndome que hay que morir por amor. Y termino convirtiéndome en un mártir.

Y por otro lado está Sabina, diciendo "lo que yo quiero, corazón cobarde, es que mueras por mí".
Y eso es lo que yo sueño. Alguien que me diga "no puedo vivir sin ti", así mismo como yo no tengo sentido de vida si no la tengo a ella.

Evidentemente, más de alguien me ha dicho que eso está mal, y que eso no es amor.

Pero en mi postura, personal y que no busca convencer a nadie, lo que el resto entiende por amor no es amor... es negocio.
Cuando una relación se basa en "Bueno, nos llevamos bien, la pasamos bien juntos, nuestra familias son compatibles, tenemos ingresos compatibles... estemos juntos".
Eso para mí no es amor, es negocio. Para mí el amor se basa en la necesidad.

Pensando en que la base del amor es la primera relación existente: la relación madre infante.
El infante no puede sobrevivir sin su madre, y la ama. Y una madre queda destruida psicológicamente si pierde a su hijo.

Lo que nos devuelve a que son necesidades biológicas, de algo más profundo que el entendimiento o las razones de por qué decimos que estamos con alguien.

Entonces, al igual que con los pokemones, yo pensaba que bastaba encontrar los pokemones con los mejores IV... pero resulta que el CP era importante.
De la misma manera, podría encontrar a la mujer perfecta, que tuviera la misma visión que yo del amor. Pero lamentablemente... eso no asegura que esa persona vaya a estar conmigo.

Pero saliendo de ese tema y volviendo a los pokemones (sin ninguna clase de analogía), el problema es que al entrar a una comunidad de facebook de pokemon go, encuentro que muchos ocupan hacks sin ninguna culpa.
Y evidentemente desmotiva y destruye el juego para todos, porque todo el esfuerzo que tu haces, se pierde ante alguien que puede lograr todo lo que tu haces y mucho más, sin moverse de su escritorio.

Y siendo este un juego que se basa en procesos de condicionamiento operante, específicamente de programas de refuerzo (y que por eso es tan adictivo), mata la posibilidad de la recompensa, del sentimiento de logro.

¿Mala suerte en el amor, buena suerte en el juego? No, porque así como se entra en problemas con la motivación de vida, también entro en problemas con motivaciones chicas. Con esos pequeños vicios como Hearthstone o Pokemon Go que dan un sentido inmediato, y una sensación de recompensa inmediata.
Los cuales también se pierden, y necesito encontrar un nuevo vicio pequeño, que de sensación de logro...

Quizás por eso estoy fumando tanto.

Los budistas, por su parte, a lo que llaman es a torcerle la mano al sistema de recompensa. En vez de incitarte a construir esos logros chicos, a lo que te invitan es a mirar que esos logros son una ilusión, y que puedes alcanzar ese mismo equilibrio químico sin necesidad de hacer cosas en el mundo, sino que encontrando la forma de hacer ese click dentro de ti.

Pero eso ya requiere más esfuerzo y disciplinas, y obvio que uno no está dispuesto a hacer las cosas cuando cuestan... es fácil o que lo haga otro.
Excepto en un caso... cuando es por amor. Pero ese amor, siempre es por un otro... no logro creer en esa idea del "amor hacia sí mismo".

Y así cada uno elige su droga. Buena o mala, pero droga al fin y al cabo.