domingo, 17 de septiembre de 2017

What if im wrong?

¿Y qué pasaría si estoy equivocado?
Desde hace varios años que creo que el ser humano está necesitado del vínculo, que su finalidad última es lograr sentirse contactado con un otro, sentirse amado, sentir que puede reconstituir el vínculo más primordial que existía con la madre, incluso quizás antes del nacimiento.
¿Qué pasa si he estado todo este tiempo equivocado?

¿Qué pasa si realmente los seres humanos son intrínsecamente egoístas y no están buscando el vínculo?
¿Qué pasa si la presencia del otro significativo finalmente no es relevante?

Cuando tomas conciencia de lo común que es la infidelidad, y de la poca importancia que tiene para quienes incurren en el acto, te cuestionas respecto de si lo que crees es cierto.

¿Es la idea del compromiso finalmente un modo de control social?
¿De la misma manera que los católicos conservadores de clase alta que prohiben el aborto, pero se lo realizan en las clínicas como "apendicitis"?

Es decir, ¿que alguien inventó para prohibírselo a otro mientras se siente en derecho de realizarlo?

¿He vivido entonces la ética del esclavo?

No quiero un mundo sin compromiso, no quiero un mundo sin amor, no quiero un mundo sin entrega.
No quiero un mundo en que el deseo personal vale más que el compromiso con un otro.

No lo quiero.
Pero parece ser, que ese es el mundo.

Siempre he pensado que la libertad está sobrevalorada.
Que finalmente, todos somos prisioneros de nuestro pensamiento, de nuestra cultura, de nuestros deseos.
Que incluso los pájaros están encadenados al cielo.

"Escoja su veneno", "Encuentra lo que amas y deja que te mate". Frases que me resuenan y me hacen sentido.

Pero por otra parte, los pensamientos budistas respecto de la liberación me hacen ruido.
El ideal budista de libertad no me hace sentido en la medida que aparece como una idea supersticiosa de superar la muerte. Sin finalmente ninguna diferencia del cristianismo que promete que un hombre será capaz de hacerte vivir para siempre si comes de su cuerpo sacramental.

Sin embargo, me hace sentido en la medida que podemos reducir el sufrimiento intrínseco de nuestro día a día, y podemos aceptar la vejez, la enfermedad y la muerte.

¿Cae mi ideal del compromiso en la primera o en la segunda categoría?
"No puedes evitar enamorarte, como no puedes evitar la muerte" ha sido en cierta forma mi grito de batalla toda la vida.

¿Qué pasa si he estado equivocado todo este tiempo?

Los últimos años de trabajo como clínico me han hecho creer que el verdadero sufrimiento de las personas no es "no poder cambiar", sino "no querer cambiar".

Hace más o menos 15 años, tuve una conversación con alguien cercano que era alcohólico. La discusión se acaloró hasta el punto en que le grité "el problema es que tú NO QUIERES dejar de ser alcohólico", a lo que me gritó de vuelta "SÍ, NO QUIERO".
No sé si finalmente eso tuvo una influencia en que corto tiempo después de eso dejó el alcoholismo. Nada puede probar si fuera sólo una coincidencia, si tuvo una pequeña influencia, o tuvo una gran influencia.

Actualmente me encuentro tratando de dejar de fumar.
Llevo 14 largos días sin fumar.
¿Por qué fumo?... no lo sé.
Pero nuevamente, la respuesta a  "¿por qué no puedo dejar de fumar?" es porque no quiero.
Pero no tengo respuesta a "¿Por qué no quiero dejar de fumar?", no lo sé.
Y quizás el hecho de estar cambiando algo que está arraigado de forma tan irracional en mí, sea el momento para cambiar otros patrones irracionales.

La pregunta de fondo pasa de ser entonces de "¿Por qué no puedo cambiar mi mirada romántica de la vida?", a "¿Por qué no QUIERO cambiar mi mirada romántica de la vida?".

Creo que la mejor respuesta es: "Porque es mi religión".

Hace 7 años dejé mi creencia en Dios.
Me pegó como una conversión, fue una epifanía darme cuenta que mi creencia se había ido hace mucho tiempo, pero finalmente pude elaborarla en ese momento.
Posteriormente a eso, de todos modos requirió esfuerzo. De hecho, la creación del blog "Escribiendo mi nueva ética" fue justamente eso. Años de lograr acomodar un sistema de creencias alrededor de un nuevo núcleo.

Sin embargo, mi otra religión sigue gozando de buena salud. Por una palabra que lo une todo (las dos religiones) y con la que he peleado por años... "AMOR".
Intentar entender qué es el amor, y por qué ha regido mi vida desde siempre.

Hace dos días, estaba sentado en un bar con una italiana que dijo la pregunta "¿Qué es el amor?, no entiendo ese concepto". A lo cuál le pregunté si ella había estado enamorada, intentando buscar respuesta a lo que entendía por amor.
Su respuesta fue "no lo sé". Y me hirvió la mierda.
Si bien tenía un poco de alcohol en el cuerpo, puedo entender por qué me enojé tanto. Y es por no tomarse en serio la pregunta. Dar la respuesta "no sé si he estado enamorada" fue interpretado por mí como "no estoy dispuesta a hacerme responsable de si he estado enamorada alguna vez, así que ni siquiera quiero pensar en qué es el amor".
Simplemente estaba jugando con algo que, para mí, no se juega.

Exactamente como un agnóstico burlándose de las creencias de un religioso.
Pero "Si encuentras al Buda sentado al borde del camino, mátalo". Ha llegado entonces el momento de matar mi amor romántico.

Irónicamente, la relación entre amor romántico (y agreguemos, sexualidad) y religión, está tratada en otra área con la que he tenido ambivalencia desde hace años: el psicoanálisis.
Hace algunas semanas, iba conversando con un psicoanalista, de esos con doctorado en Francia y años de análisis en diván. Que me dijo en un momento "no me hice psicoanalísta para tener una religión atea". A lo que mi respuesta fue "entonces escogiste mal tu profesión".
El psicoanálisis tiene evidentemente tintes religiosos desde sus inicios. Pero me podría alargar hablando de esto...

Así que, a lo concreto. El Psicoanálisis va a proponer la sexualidad como el elemento central de la actividad psíquica humana.
Y más específico aún, Freud va a proponer que la religión es la forma de tramitar la imagen del padre. Sin entrar en detalles, digamos que la presencia del padre es tan fuerte que una vez que el padre no está presente, ponemos una imagen de ese padre todopoderoso que todo lo ve y todo lo castiga.
Voy a dar por hecho que se entiende esta relación, entre religión - síntoma obsesivo - relación con el padre.

Pero ¿cómo se relaciona esto con el amor romántico?
Mirándolo un poco más en perspectiva, sabemos que nuestra cultura valora el amor romántico y lo pulsa sobre nosotros cada día. En películas, en libros, en canciones. El amor romántico es el bien último. O al menos así es como lo he vivido yo.
Pero esto no siempre fue así. El amor romántico no existe desde hace más de 300 años. La relación de sometimiento a Dios y al señor feudal, paulatinamente llevó a la idealización de una mujer, una musa que inspirara las aventuras del gentil caballero. Surge así el amor cortés.
La Dulcinea del Quijote, la Roxana de Cyrano de Bergerac. Con un sometimiento total del caballero a su dama. Así como el sometimiento del creyente ante su Dios.
En este nivel, es evidente el desplazamiento desde la religión hacia el amor, desde Dios hacia la dama. Y que no tiene nada que ver con el matrimonio o la procreación.

Posteriormente, surgirán mitos como Romeo y Julieta, que convertiran el "sufrimiento gozoso" del caballero en algo recíproco.
Sufrir por la amada, y que la amada sufra por el amado.
Sufrir por Dios, pero que además, Dios sufra por ti.

"Lo que yo quiero, corazón cobarde, es que mueras por mí", como cantara Joaquin Sabina.
Cómo decía anteriormente, no quiero un mundo sin entrega. En cierta forma, no quiero un mundo donde no se está dispuesto a sufrir por quién se ama.
Y eso es a final de cuentas lo que valoro, sufrir por alguien y que ese alguien sufra por mí.
¿Es demasiado pedir?, evidentemente sí, lo es.

Me devuelvo entonces a la pregunta, ¿Por qué no lo quiero dejar?
El problema no es realmente que yo sufra por amor. En ese sentido, es parte de "lo bueno", es un sentimiento noble y que enaltece.
Una muy querida amiga me decía "¿Por qué siempre te fijas en mujeres que no están disponibles?".

Esta es una pregunta tramposa. Porque refiere a cómo las últimas dos relaciones que he tenido, han sido mujeres que no han "estado disponibles", una porque estaba casada, y otra porque "no quería comprometerse en una relación".
Ambas relaciones en las que sufrí mucho. Y actualmente, por estar enamorado de una mujer que no quiere estar con nadie (y con quien no estoy en una relación.... aunque tenga una relación imaginaria con ella).

¿Pero realmente no estaban disponibles?
No estoy de acuerdo.

Si se le presenta Hugh Jackman en su puerta queriendo tener una relación con ella, ¿No va a estar disponible?, ¿No va a estar dispuesta a estar con él diciendo "voy a sufrir?".
Ayer un amigo me decía "llevé a mi señora a ver el concierto de Bon Jovi, y 'mijito rico' fue lo menos que le gritó". Ese grito desesperado, evidentemente no es de felicidad.
Así que sí están disponibles para sufrir, siempre que sea el hombre indicado.
Querer explicarlo de acuerdo con una cualidad intrínseca de ella (no estar disponible) no tiene sentido. Más sincero sería decir que YO no le intereso.

Y sé que más temprano que tarde, ella va a querer rendirse ante alguien.
Y yo me voy a sentir destruído, diciendo "¡mintió!, ¡estaba disponible!".
Pero lo cierto es que siempre lo estuvo, sólo que nadie era suficiente para ella hasta entonces, yo incluído.

Cosa que no es problema de ella, es problema mío.
Que Dios le de la espalda al mundo no es problema para Dios, es problema para sus creyentes.

Otro consejo de esos que me causan rabia es "Deja de buscar, te va a llegar solo", o como me dijo un compañero de trabajo hace algunos días cuando le pregunté si iba a intentar algo con alguien "Esas cosas no se buscan, se dan".
¿Por qué me causa tanta rabia?, porque nadie te diría "deja de buscar trabajo, te va a llegar solo", o "el trabajo perfecto va a ser un encuentro, no es algo que puedas buscar".
Ayer me llegó un mail diciendo "La UC, en el ranking de las Universidades con mejor empleabilidad". Claro, lo que intenta mostrar es que estudiar en la UC te hace conseguir trabajo. Cuando lo cierto es que la interpretación puede ser "la gente que ya tiene el trabajo asegurado estudia en la UC".
De la misma manera, alguien que te dice que "llega solo", significa que está en una posición de privilegio donde no necesita hacer un esfuerzo para estar en pareja, de la misma forma que el hijo del dueño de la empresa no necesita buscar trabajo.

¿Qué pasaría si estuviera equivocado?, ¿Y efectivamente no puede buscarse?
Bueno, en primer lugar, daría lo mismo. Porque si es un encuentro, se daría esté buscando o no.

He tenido varias veces la oportunidad de estar con la mujer que he querido. La mujer que he buscado, la mujer que he "conquistado". La mujer que yo deseaba.

Que yo deseaba, que yo deseaba sufrir por ella.
Pero no hacia el otro lado. Si es que me deseaba, me deseaba sólo para pasarlo bien, para que trajera cosas buenas a su vida. Y ahí mi vieja frase "Eso no es amor, eso es negocio".


A final de cuentas. si estoy en pareja, no voy a estar con la mujer que yo quiero, sino que con la mujer que me quiera a mi. Y ante eso, mejor estar sólo. Lo cuál se convierte en una situación imposible. "No puedo estar con la mujer que quiero, puedo estar con la mujer que no quiero. Pero si estoy con ella, le estoy mintiendo a ella y me estoy mintiendo a mí... ante eso, es mejor estar sólo, pero no quiero estar solo".
En ese sentido, quizás ha sido positivo el hecho de no gustarle a nadie en el último tiempo, porque me ha ahorrado ese problema, y sólo me ha dejado con la queja de que "a nadie le intereso". Y que puedo tranquilamente estar enamorado de esa mujer a la que no le intereso... sin que genere un sufrimiento a nadie en el mundo real.

Cambiando el foco, creo que todo esto tiene que ver con la idea de "en salud y enfermedad, hasta que la muerte los separe", y que evidentemente remite a la relación de mis padres. Pero no me voy a meter ahí.
Y en el fondo, yo sigo creyendo en eso. ¿Por qué quiero seguir creyendo en eso?
¿Por qué quiero creer que el infiel se pierde de la mayor ganancia en el vínculo de la entrega humana?
Siento que mi creencia es supersticiosa e infantil, porque en el fondo es el viejo pascuero (o el paraiso): Si te portas bien, tendrás una recompensa.
Si eres fiel, tendrás acceso al verdadero amor, un amor honesto y perfecto, de entrega absoluta.

Y querer creer en eso, es querer creer en Dios.
Un Dios que en algún lugar de mi sé que no existe, pero que no he llegado a aceptar y aún tengo la esperanza, ante la aterradora experiencia del sinsentido y de la finitud.
Creo en/a Dios para enfrentar mi terror a dejar de existir en la muerte y en que el universo no tiene propósito. Creo (en) el amor para enfrentar mi terror a la naturaleza egoísta del otro a quien no le intereso ni le interesa mi muerte.
Amor y Muerte, Eros y Thanatos. Son una y la misma cosa, una vez más.

Desde la tradición budista de Thich Nhat Hanh, la forma de explicar nuestro anhelo por el amor tiene un gran dejo psicológico.
Cuando nacemos, tememos desde lo más profundo de nuestro ser la muerte. Ese es el miedo primordial.
Y el deseo primordial es no morir. Es por ello que la necesidad de un otro se vuelve tan importante, porque sin nuestra madre/cuidador(a), moriríamos.
Y aprendemos a estar felices cuando alguien nos cuida. No necesariamente que nos alimentaran, sino el sólo hecho de que la persona que nos alimentaba se acercaba a nosotros ya nos daba felicidad.

Desde la mirada Schopenhaueriana, el deseo sexual es la Voluntad que nos lleva a querer preservar la especie, somos usados por la naturaleza.
Una y otra vez, el deseo romántico es el combate con la muerte, la negación con la muerte. De la misma manera que la religión lo es.

"Estoy enamorado" = "No quiero morir".
Me gustaría decir que estoy chato de estar enamorado... pero no es cierto. De la misma forma que el alcohólico no está chato de serlo. Si bien puede causarle problemas y sufrimiento, su deseo por su droga es más grande.
No estoy chato de no querer morir tampoco.

No querer morir es el impulso más básico de un ser vivo.
Y querer estar enamorado es el impulso más básico que yo tengo. El hecho de que incluso esté mi fantasía de "morir por alguien por amor", prueba que mi necesidad de enamorarme es incluso más grande que mi deseo de no morir.
Quizás he estado equivocado en querer pensarlo universalmente, que es el mismo impulso para todos.
Pero no tiene sentido negarlo en mi particularidad.

¿Es algo que no puedo evitar?
Es algo que podría evitar. Pero lo alimento.
Alimento al mono que dice su nombre al despertar, al mono que escribe su nombre en dibujos, al mono que se queda dormido pensando en ella.
Le da sentido a mi vida, pero probablemente el mayor problema es sentir que ella "me debe algo".

Quizás no es tan grande como esperar que me ame de vuelta, aunque lo desee.
Quizás no es tan grande como querer que ella sufra por mí, aunque lo desee.
Quizás es simplemente querer ser importante para ella, tener un lugar singular en su vida en el que no sea reemplazable.
Aunque esto también es querer alcanzar a Dios.
No quiero morir, y de alguna forma, tampoco quiero morir en ella.
Quiero vivir, aunque sea en su recuerdo, aunque sea en su afecto.

Después de todo lo que he escrito, que no es poco, me queda dando vueltas la idea de la reciprocidad.
¿Es mi forma de enamorarme, realmente el deseo de que alguien se enamore de mí de la misma manera?...
¿Un mecanismo "mágico" en el cual si yo amo con esa intensidad, seré amado con la misma intensidad?
¿Y que sufro por ella, porque en el fondo creo que eso hará que le importe lo suficiente para sufrir por mí?
¿Y que todo ello tiene su base en el miedo intenso de morir?

Al menos hace sentido.

Ante esto, la definición de "amor" o de "enamorado" pierde importancia.
Podría ser igualmente válido el hecho de que no puedo explicarlo, de que defienda que "no existe", o que de una definición.
Todo eso da igual si es que finalmente logro comprender que en el nombre del amor sólo me causo sufrimiento y causo sufrimiento a otros... por un mal encauzamiento de la necesidad de vivir y el miedo a morir.

Cambiar esto sería exactamente como dejar de fumar.
Lo primero que hago en la mañana es fumarme un cigarro, y ahora tengo que enfrentarme a la angustia de que no sea lo primero que haga en el día... y construir algo.
De la misma manera, tendría que encontrar otra cosa que hacer en vez de pensar en la mujer de la que estoy enamorado al despertar... y en todo el resto de mi vida.

Pero necesito que algo en mí cambie.
De la misma manera que un día me levanté el 2010 y decantó el hecho de que Dios no existe.
De la misma manera, necesito que un día me levante y entienda que mi necesidad por otro no creará su necesidad de mí.

Pero esa conversión al ateísmo romántico está más allá de mi control.
Por ahora, sólo puedo dar lo mejor de mí para que ese cambio se produzca en algún momento.

lunes, 11 de septiembre de 2017

Forma y fondo

Hoy una anónima escribió una respuesta en una entrada de hace varios años, la de "Los hombres tóxicos", diciéndo que el libro le había servido para salir de una relación tóxica y que quizás, si hubiera leído el libro, nunca habría entrado en ella.

Me pasaron cosas con leer el comentario.
En esa entrada, hablo que el libro es un libro de mierda.
¿Sigo teniendo la misma opinión que en ese entonces?

En cierta forma sí, ya que los argumentos que ahí expreso (tales como el sesgo de confirmación), siguen siendo válidos.

Pero me hace sentir cierta vergüenza tratar de "una mierda" algo que efectivamente puede haberle servido a alguien.
Me alegro de que esa persona haya salido de la relación tóxica.

En los últimos años, he aprendido duramente la diferencia entre la forma y el fondo. Y si bien aún guardo una postura contra lo políticamente correcto, es una lástima cuando no puedes transmitir algo por no tener la forma adecuada.

El otro día tuve la oportunidad de conocer a Mauricio Redolés, cuya obra es en sí mismo rupturista... la primera persona en haber dicho "viejo culiao" en televisión abierta.
Mi obra, de todo tipo, tanto laboral como los cientos de páginas escritos en este blog, son rupturistas.
Pero Redolés es un personaje increíblemente amable y delicado en su forma.

Pienso si debería eliminar este blog. Lo he pensado muchas veces.
Sobre todo cuando alguien lo lee, y puede entrar a pelear con alguien que ya ni siquiera existe, porque no soy el mismo que cuando escribí esas entradas.

Supongo que todo es parte del aprendizaje, y supongo que estará bien mientras no se cruce con la vida real.

lunes, 5 de junio de 2017

Real v/s Fingido

No. Esta entrada no habla sobre orgasmos.
Dicho esto, prosigamos.

Hoy estaba en un local de comida china, esperando mi pedido.
Y vi un hombre, de unos 50 años, canoso, con un pisco sour, esperando y leyendo el diario.

Finalmente, sale la encargada con un tremendo pedido, dueña del local, rasgos orientales, alrededor de 40 años.

El dice en voz arrogante pero agradable "¿Ve?, vine, yo avisé". En un tono que no dejaba de ser en cierta medida coqueto.
La encargada responde con una sonrisa, que a su vez también tenía un grado de coqueteria.

Congelemos la imagen.
Hace algunos días, vi circulando un post que decia "con este cartel se detuvieron los acosos en un lugar de trabajo".

En ella había un gráfico de torta que mostraba:
¿Por qué la cajera mujer es amable contigo?
0% Está atraida sexualmente de forma incontolable hacia ti.
100% Porque ese es literalmente su puto trabajo, imbecil.

Entonces, evidentemente la pregunta es... ¿dónde dibujamos la linea?
Evidentemente ese cartel cabe para cualquier tipo de trabajo del tipo de servicios: cajeras, meseras, recepcionistas, secretarias, peluqueras, masajistas...

Reducción al absurdo: ¿Prostitutas?... ¿Están atraídas hacia ti o solamente están haciendo su trabajo?

Llevemos el extremo hacia el otro lado: doctoras, psicólogas, abogadas...
Seguramente en cualquiera de estos tres casos, demostrar atracción hacia el cliente sería "poco profesional".

Mientras que pareciera que en el otro tipo de profesiones es casi una obligación.
¿Qué hace la diferencia?...

La primera idea que me formo es que tiene que ver con que en las segundas, el profesional es el que está en una posición de poder, mientras que en la primera es el cliente el que está en la posición de poder.

"El cliente siempre tiene la razón" es definitivamente algo que no le vas a poder decir a un médico.

Quiero hacer un segundo paréntesis para contar otra pequeña anécdota.
El viernes recién pasado estaba en una clase de psicoanálisis, donde se estaba refiriendo a un texto de Freud respecto de la transferencia. En una parte, decía en pocas palabras que "hay pacientes que entienden que puede ocurrirles sentir que se enamoran del terapeuta, pero que es algo del tratamiento. Mientras que hay otras cuya pasión es desbordada y no harán caso a tales comentarios".
En el momento en que se revisó esto, hubo pifias.

Y yo me pregunto, ¿Por qué?...
Incluso si acordamos que ES machista lo que dice Freud, encuentro un verdadero problema que mujeres que se definen feministas, no son capaces de PENSAR en el contexto en que está escrito, no son capaces de reflexionar... lo único que ven es "PATRIARCADO OPRESOR".
 Y de hecho me preocupa que el día de mañana no sean capaces de escuchar tampoco a una mujer golpeada que no quiere dejar a su pareja golpeadora.

Entonces, pareciera ser que el fingir atracción, es parte de algo necesario para ciertos tipos de trabajos en mujeres.
Alguien podría volver a mirar el cartel que mencionaba antes y decir: ya, pero el cartel dice "ser amable", no dice fingir atracción.

Y la pregunta nuevamente es: ¿Dónde está la linea?
¿Dónde está la linea entre ser amable y ser coqueta/o?

Es algo ciertamente dificil de dibujar.
Critica inmediata, muy válida por lo demás, que se me podría hacer: "Históricamente, la mujer esta objetivizada y por ende cualquier muestra de amabilidad se interpreta como un derecho para el hombre para usar a esa mujer".

¿Y qué pasa con el caso contrario?
¿Qué pasa con aquella caricatura del hombre que saluda a una mujer o le abre la puerta, para obtener como respuesta "i have a boyfriend"?
¿No es acaso amabilidad interpretada como coqueteo?

De hecho, hay un gran problema respecto de las inconsistencias al comparar las conductas entre hombres y mujeres.
Hace algún tiempo me pasó que tuve que hacer la clase después de otro profesor, y les pregunté respecto de qué materia habian visto con él...
Al no obtener respuesta, dije en tono de broma "¿Estaban muy distraídas con el profesor?". A lo cuál hubo risas y fue tomado a bien.

Pero al final de la clase, una alumna se me acercó y me dijo que mi comentario había sido inadecuado por ser machista.
Supuestamente porque habría estado diciendo que "eran tontas y que no son capaces de pensar si existe atracción" (lo cuál va un poco en la misma linea de lo que decía Freud anteriormente).

Pienso el lado contrario, ¿Qué habría pasado si hubiera sido una profesora?
Evidentemente habría sido machista: estoy poniendo en posición de objeto a una mujer, quien siendo una profesional y docente de una universidad, me estoy fijando en sus atributos fisicos (SUPUESTAMENTE) negando su subjetividad.

¿Pero no les parece raro?
Si lo hago con una mujer, la víctima es la mujer.
Si lo hago con un hombre, la victima son nuevamente las mujeres.

Hace algunos días tuve oportunidad de conversar con una compañera de la alumna que me protestó, que también estaba en la clase. Y le pregunté sobre la situación (no sobre la reflexión que acabo de hacer, sino sobre lo que pasó).
Su respuesta fue "Te encuentro toda la razón, enojarse por eso es negar que el otro profesor es bonito".

Y lo que me hace ruido es nuevamente la incongruencia.
Algunas de las revoluciones de los años 50 tienen que ver con la revolución sexual. El orgasmo femenino es real, la mujer tiene derecho al placer, la mujer tiene derecho a disfrutar de su cuerpo sin un hombre de por medio.

¿Entonces por qué negar la atracción por un hombre?
Pareciera ser que entre algunas feministas existe una suerte de negación de la sexualidad. 

Otra pregunta hipotética, ¿Si el comentario lo hubiera hecho una mujer estaría bien, pero por haberlo hecho yo, un hombre, es machista?
Porque eso tendría sentido.

Sería congruente, pero pone nuevamente el problema de que "hay cosas que a los hombres les está prohibido hablar", y eso se vuelve una dictadura del pensamiento.

(Curiosamente, mientras escribía esta entrada me llegó un artículo que una feminista critica que Wonder Woman no es un ícono suficientemente feminista porque es sexy... lo cuál nuevamente me hace pensar en esa hipótesis de la negación de la sexualidad).

Pero volvamos al inicio de todo esto, la escena en el restorán chino.
A mí parecer, la encargada ESTABA coqueteando con el cliente.
Es evidente que esto no le da NINGÚN derecho al cliente sobre la encargada.

Pero pareciera ser que coquetear es parte de este tipo de servicios. Deja al consumidor contento.
Y por lo mismo, se vuelve una imposición para la trabajadora.
Para una mesera, puede significar una diferencia en su propina. Para la dueña del local de comida china, significa que el cliente volverá a su negocio. Hay un incentivo económico declarado.

Pero si pensamos en otro local como un Starbucks, más que una opción para ganarse la propina, es una política de la empresa. Lo que nos devuelve al cartel de la cajera que debe ser amable con el cliente.

Porque con esta vuelta, el problema no está SÓLO en el hombre que siente que le están coqueteando, sino que además la empresa le EXIGE a esa mujer que lo haga. Su trabajo, y por ende su sustento económico, depende de ello.

Quiero darle otra vuelta más a este asunto, con el tema que le da título a esta entrada. Porque lo cierto es que la persona que atiende puede tener una sonrisa real (debido a que el cliente le es agradable) o puede fingirla (porque el trabajo lo exige, por todo lo dicho anteriormente).

Y la pregunta ahí es ¿hasta donde es fingida y hasta donde es real?
Porque nuevamente la linea se desdibuja.

Recuerdo haber visto en manuales de reconocimiento de lenguaje no verbal, y videos como en la serie "Lie to me", que una sonrisa era auténtica si se arrugaban los pliegues al lado de los ojos. Mientras que en una sonrisa fingida no se arrugarían.

Evidentemente esto me parece un sinsentido. Los motivos más obvios serían que: 1. Es entrenable, 2. Fingir una sonrisa no es simplemente hacer una mueca con la cara.

Cuando un actor llora en el escenario, ¿cómo sabemos que sus lágrimas son falsas?... hay quienes hablaran de métodos de actuación, y que para llorar la persona tiene que pensar en algo triste.
Si conectara con algo triste y llorara por eso... ¿sería fingido?
Claramente la emoción sería real, pero no por los motivos que aparecen en la escena.

Y para complicar un poco más el escenario, lo podemos llevar a la teoría psicológica. Todos tenderíamos a pensar que lloramos porque tenemos pena.
Sin embargo, en el estudio de las emociones hay paradigmas que postulan que la reacción emocional es anterior a la consciencia (cosa que tiene sentido, ya que el lugar donde ocurre es más primitivo en el cerebro), y que por ende, no lloramos porque tenemos pena... sino que nos da pena porque estamos llorando.

Para que no suene tan alejado de la realidad, porque uno podría pensar "ya, pero no me doy cuenta de que tengo pena cuando empiezo a llorar". Podríamos decir que las lágrimas son un proceso posterior, en los lagrimales.
Pero el proceso de la pena es una sensación física, que empieza antes de que podamos darle el nombre de "pena".

Entonces, si la sonrisa es fingida... pero la reacción física es lo que genera la vivencia de la emoción, ¿no convertiría esa emoción en real?...

Hay ciertas intervenciones psicoterapéuticas hoy en día que invitan a la gente a sonreir, aunque no tenga ganas, porque efectivamente sonreir hará que tiendan a estar más felices.
Cabe la pregunta: ¿Se puede IMPONER la felicidad entonces?
Porque si nos devolvemos al Starbucks, no sólo se les obliga a fingir felicidad y amabilidad, sino que los convierten en gente más feliz al hacerlo...

¿Se acuerdan del ejemplo de reducción al absurdo que puse antes?... la prostituta. Fingir que lo disfruta es "parte de su trabajo". ¿Y que pasaría si lo disfrutara?, ¿Sería "mal visto"?... ¿Sería "poco profesional"?

Para hacer un último comentario, tengo una colega que trabaja de anfitriona.
Ser anfitriona es, básicamente, ser una modelo, pero capaz de hablar.
Y es cómicamente paradójico. Porque puedes ver a sus compañeras de Universidad quejándose del machismo, y que el comentario de un profesor puede ser machista, pero otra de ellas trabaja calentándole la sopa a hombres.

Porque, seamos claros, ESE es el trabajo. Aquí no hay linea divisoria en que sólo está "siendo amable". Está vestida y puesta allí como un producto.

¿Qué lado se puede tomar?
Si digo que está mal, probablemente la queja sería que no tengo derecho a opinar porque una mujer tiene derecho a hacer lo que quiere con su "cuerpa".
Si digo que está bien, estoy apoyando la ideología patriarcal que objetiviza a las mujeres.

Y nuevamente parecería que no tengo derecho a opinar por ser hombre, y cabe la pregunta de qué pasaría si la que opina es mujer.

No cabe aquí el argumento de la "necesidad", porque es una profesional y puede trabajar en más cosas. La pregunta de si es un trabajo que "padece" o si disfruta de hacerlo es una pregunta abierta, que sólo ella podría contestar.

De cualquier modo, todo el tema de la objetivitización merece darle un par de vueltas, porque evidentemente existe un placer en ello. No en cualquier momento, no en cualquier lugar, no sin consentimiento.
Pero negarlo está al mismo nivel que negar la sexualidad.








sábado, 3 de junio de 2017

Adiós golondrinas...

Volverán las oscuras golondrinas

en tu balcón sus nidos a colgar,

y otra vez con el ala a sus cristales

jugando llamarán.



Cuando este blog comenzó, en el año 2010, era un hombre en busca de sus creencias habiendo salido de la participación en una secta por 8 años. Cree el blog y empecé a escribir respecto de cómo se podía hacer una comparación entre distintos tipos de religiones, y los 5 momentos de la aceptación de la muerte de acuerdo a Kluber-Ross. Así nació "Escribiendo mi nueva Ética".

Pasaron los años, y llegué a escribir mi ética, escribí un manifiesto respecto de mis creencias, y seguí escribiendo en la medida que temas de la psicología, la filosofía, la religión y otros, iban volviéndose parte de mí.

Muchos personajes pasaron por ahí. Y en algún momento la preocupación ya no era qué creía... mis palabras estaban centradas en volver a pensar el amor, y si el amor me salvaría... empezó la espera del regreso de las oscuras golondrinas. Y así fue como este blog pasó a tener ese nombre... "Las oscuras golondrinas...".

Han vuelto a pasar los años. Probablemente unos 3 desde que ese nombre tomó lugar.


Pero aquellas que el vuelo refrenaban

tu hermosura y mi dicha a contemplar,

aquellas que aprendieron nuestros nombres...

ésas... ¡no volverán!


Sin embargo, cada día más, parece que las golondrinas no volverán. 
Después de 3 relaciones fallidas, una siendo el amante de quién creía era el amor de mi vida, otra con una mujer que había terminado recientemente su relación de 5 años con otra mujer, y por último, con la mujer que calzaba totalmente con lo que era la mujer perfecta para mí... las esperanzas de que las golondrinas vuelvan se ven lejanas. 


Volverán las tupidas madreselvas

de tu jardín las tapias a escalar,

y otra vez a la tarde aún más hermosas

sus flores se abrirán.


Las historias de estas mujeres siguieron. Sus vidas florecieron una vez más habiendo salido de mi vida. La mujer que creía que era el amor de mi vida se casó, y es dificil alcanzar tu sueño de estar con la persona que pensaste por 6 años que era realmente el amor de tu vida, que la defendiste en sueños gritando al mundo "Ella es el amor de mi vida", para ver cómo tu ilusión se rompe en pedazos. 

La mujer perfecta, se remitia a la lista que escribí por años de las características que mi mujer perfecta debía tener. En lo físico, en lo emocional, en lo intelectual, en lo espiritual... si esa mujer existía, debería dejarlo todo por ella. 
Y cuando la encontré, eso fue lo que hice. Sólo para encontrar como pesaban las palabras de Nasrudin respecto a la mujer perfecta "ella también estaba buscando al hombre perfecto". 
Mi última entrada tenía que ver con la frase de Bob Dylan "Incluso los pájaros están encadenados al cielo". Y mientras veía  la imagen de los pájaros en el diseño del blog. Sabía que algo tenía que cambiar en él y sentí que el momento había llegado.


Pero aquellas cuajadas de rocío

cuyas gotas mirábamos temblar

y caer como lágrimas del día...

ésas... ¡no volverán!


Sería ridículo pensar que no me voy a volver a enamorar. 
Por el mismo hecho de que ya estoy enamorado en este mismo momento.
Pero probablemente eso no sea suficiente para que vuelvan las oscuras golondrinas.

El tiempo pasa. He estado en 3 celebraciones de matrimonios en mi vida. 
Todos matrimonios de amigos de mi misma edad. 
Veo como se aman, como quieren estar juntos, como se embarazan y tienen hijos, como crean y crían una familia. 
Pero parece ser más claro cada día que eso no es algo que esté destinado para mí.


Volverán del amor en tus oídos

las palabras ardientes a sonar;

tu corazón de su profundo sueño

tal vez despertará.


Y sin duda será así para ellas. Para todas las mujeres que he amado.
Puedo asegurar que a ninguna de ellas fui el último en decirle "te amo", el último en decirle "te deseo".
Y me alegro de que así sea. Porque creo que lo merecen.
Hasta la relación que en los peores términos haya acabado.
Si estuve con ella, la amé, y le deseo lo mejor. Espero que seas feliz y que estés con alguien que pueda darte lo que yo no pude. Lo que sea que fuera.





Pero mudo y absorto y de rodillas,

como se adora a Dios ante su altar,

como yo te he querido..., desengáñate,

nadie así te amará.


Y aún así, creo que es cierto. 
No para que me extrañes, porque sé que no lo haces. 
Pero lo cierto es que nadie te amará como yo te amé. 
Porque nadie ama como yo lo hago.
Dispuesto a entregarlo todo.
Dispuesto a destrozarme por tu placer.
Dispuesto a morir por ti. 
Pero el problema es que nunca se trató de lo que yo sentia.
Siempre fue de lo que tú querías. 
Y simplemente por eso llegué adonde estoy. 
Porque fui lo suficientemente hábil para siempre leer eso. 
Mi historia es la de Jean-Baptiste Grenouille. 
He buscado toda la vida la esencia del amor, generar la fragancia que puede generar amor... porque la conclusión es que simplemente no puedo ser amado. 

Diré más al respecto.
Pero eso es materia de otra entrada. 

Por hoy, cambiamos el nombre.
De las Oscuras golondrinas y la pregunta por su regreso.
Al hecho de estar encadenado al amor, y no poder salir de ello por más que lo intente.

viernes, 2 de junio de 2017

Encadenado al cielo

Ayer leí una frase, de Bob Dylan que dice "Incluso los pájaros están encadenados al cielo".

La frase me encantó, y creo que es mucho más pegajosa que la explicación que intento dar cada vez que digo que "Si tienes una oveja en un corral lo suficientemente grande, y que tenga el pasto, que es lo que desea, nunca sabrá que está prisionera".

Pero que incluso los pájaros estén encadenados al cielo, toma un concepto que para mí es fundamental, y que es la falta de libertad.

En algún momento esto me apareció como una pregunta metafísica respecto del libre albedrío. Si puedes elegir entre dos cosas, y elijes una, habrá alguna causa que te hizo hacerlo, por lo que finalmente está determinado por algo, no fue una elección "libre".

De la misma manera, incluso en nuestras libertades estamos encadenados. ¿Tu sueño es viajar?, ¿Tu sueño es dejar la pega que tanto odias?... esa "libertad" con la que sueñas no es más que otra prisión, la fijación en la idea de felicidad en el viaje o la esperanza de que otro trabajo te hará más feliz.

Así que finalmente, la idea de libertad no es más que otra prisión.
E incluso los pájaros están encadenados a cielo.

Ahora bien, siempre habrá una cadena, por lo que parece innecesario e infructuoso intentar ser libre. Lo que valdría la pena es saber cuales son nuestras cadenas, y que nos aten de la mejor forma posible.

En palabras de Bukowski "Encuentra lo que amas y deja que te mate".

Ahora bien, esto seria "poco budista" dado que buscan tanto la liberación, y que Thich Nhat Hanh habla tanto de la libertad, y ser libre donde estés.

Pensaba en esto hoy cuando me encontré viendo un video que analizaba el fenómeno de los "juegos de citas" tan populares entre los japoneses. Y daba una explicación bastante interesante de por qué han tenido tanto desarrollo.

Para la sociedad japonesa lo más importante es el trabajo, con jornadas laborales que van de las 10 a las 14 horas diarias. Y con la presión social posterior de ir a comer, o de compartir con tus compañeros de trabajo.
¿Existe posibilidad de tener una relación amorosa?, es dificil, porque ello implica tiempo...

Y una relación que se funda a sabiendas de que NUNCA vas a poder ver a tu pareja, está destinada al fracaso. Y con lo prácticos que son los japoneses, ¿para qué meterse en algo que va destinado al fracaso?

También en el video se mencionaba el hecho de que las mujeres japonesas son muy exigentes, por lo que quieren un hombre con un buen trabajo, un buen sueldo, y que sea alto (no lo digo yo, lo dice el video... con todos los comentarios de odio contra esta postura machista opresora).

Entonces, ante la necesidad de un contacto afectivo, no tiene sentido mantener una relación con una mujer que va a hacerte sentir mal porque no eres todo lo que ella quisiera, que no puedes darle todo el tiempo que necesita, y que cerrará con un término doloroso.

La pareja virtual o mujer sintética (WAIFU, de aquí en adelante), no exige nada, y se muestra feliz de que estés con ella, y triste de que te vayas.
Y eso tiene un efecto en la persona.

Hay algunos otros temas económicos, como el hecho de que gente que se ha casado civilmente con su Waifu parece ridículo... pero cuando ves que hay todo un mercado en lunas de miel para personas con waifu (mercado perdido de las lunas de miel porque la gente no tiene relaciones y no se casa), uno ve que también hay un tema de plata involucrado.
Asimísmo como en occidente se han abierto mercados para las parejas homosexuales... trabajadores, sin hijos, que pueden gastar en su propio placer.
La aceptación social de ciertas cosas tienen que ver con cuánto puede lucrar la sociedad con ellas...


Pareciera ser extraño, incluso para algunos aparece como algo "reprobable" este tema de la waifu... pero en su contexto tiene todo el sentido del mundo.
Y alguien podría referir a lo "egoísta" del asunto...

Y me pregunto yo, ¿es eso malo?
Yo creo que sí, y daré mis motivos, pero primero démosle una vuelta.

Cuenta la historia que Diógenes se estaba masturbando en medio de la plaza pública, y cuando la gente le preguntó por qué lo hacía, su respuesta fue "Ojalá con sólo sobarme la barriga se me quitara el hambre".

El principio central de los cínicos es la autarquía. La idea de no depender de nadie, de no deberle nada a nadie. La máxima libertad.
¿Cuales son nuestras necesidades más básicas?
Respirar, alimentarnos, dormir y el contacto: social, afectivo y sexual. (Creo que eso son los más básicos).

Evidentemente Diógenes se refería a lo último con su gráfico ejemplo.
Pero los dos más dificiles parecen ser el social y el afectivo.
Y los japoneses encontraron una forma de resolverlo.

¿Qué es eso, si no es libertad?

Incluso las aves están encadenadas al cielo.
Probablemente nuestra máximo deseo de libertad sea poder respirar cuanto queramos, poder comer cuanto queramos, poder dormir cuanto queramos, y poder tener todo el contacto social, afectivo y social que queramos.

El asceta busca ser libre de esto a través de negarlo.
No dependo de la comida porque puedo vivir sin comer (y los otros).

El hedonista busca ser libre a través de entregarse totalmente a su deseo.

Antes dije que no creía que esto fuera bueno (más bien dije que era malo).
¿Por qué?... porque lo creo injusto. No tengo tan claro el por qué, y quiero explorarlo porque quizás esté equivocado.

Pienso en el tema de la búsqueda de pareja.
En esto se me ha ido la vida. Hace alguna días una amiga bromeaba al respecto y me decía que si hubiera puesto toda la energia que le pongo a este tema a otra cosa, probablemente estaría iluminado... y estoy bastante de acuerdo con ella... (pero estoy encadenado al cielo).

Ahora bien, creo no ser el único.
Estamos bombardeados por canciones, películas, series, libros...
Todos diciendo que "encontrar el amor" es lo más importante en la vida.

El imperativo de enamorarse.

Entonces pienso en esta masa de seres humanos... (por ahí dicen que "el cuerpo humano es 90% agua, por lo que básicamente, somos pepinos con ansiedad"), que lo principal que hace en la vida es buscar pareja.
Se le va la vida en eso, igual que a mí.
A diferencia de los japoneses, claro, que ya dijimos que se les va la vida en trabajar.

Entonces, si aparece un personaje que es capaz de salirse del sistema... ¡te caga!, ¡es injusto!...
Si todos vivimos en un sistema monetario y tenemos que trabajar para ganar plata (y ganarse el pan con el sudor de la frente), ¿Por qué un huevón tiene derecho a dejar de trabajar, dejar de ganar plata, y seguir su vida normalmente?

Más encima, algo que me incomoda es el hecho de que en este mercado de búsqueda de pareja (porque no tengo otra palabra para decirlo), el tema se ha vuelto cada vez más explícito. Ya no existe sutileza ni sublimación, no hay amor cortés, no hay galantería, no hay nada.

Hay Tinder, en donde la gente puede decir "tú sí, tú no", y las personas se han vuelto un bien de consumo, en que puedes vitrinear, comprar y botar.
Pero el problema es aún más grande, ya que no es sólo que las personas sean cosas, sino que las cosas no tienen ninguna importancia.

Escuchaba hoy en la radio un análisis sobre los "millenials", pero que a final de cuentas viene a ser convertir a un grupo etareo en el chivo expiatorio de todo un funcionamiento social. Se decía que los Millenials buscan la satisfacción inmediata, la gratificación en el presente. Pero el problema es que la gratificación dura poco.

Te compras el iPhone 7, y te hace sentir bien tenerlo. Pero en un año más, cuando sale el iPhone 8 ya no te causa el mismo placer. Ya no es lo último en tecnología, ya no te da el mismo status social. El objeto deja de gratificarte.

Y tener menos que lo mejor, es ser "conformista". Tener cualquier cosa menos que lo mejor es inaceptable. Por lo que puedes ver a una persona teniendo una cita y revisando Tinder mientras está en ella... porque siempre puede haber algo mejor.

Eso me devuelve al video del que hablaba en un comienzo, porque ahí decía que las mujeres querían que el hombre tuviera un buen trabajo, tuviera un buen sueldo y fuera alto. Los comentarios del video estaban llenos de "Dejen de culpar a las mujeres, ustedes son iguales...".

Pero lo cierto es que el sistema está quebrado. Hace 50 años esto no existía porque las personas estaban más dispuestas a conformarse con lo que tenian, y las cosas que compraban esperaban que les duraran toda la vida... fueran cocinas, refrigeradores, televisores o maridos.

Soy un nostálgico del conformismo. "Sólo sabe contentarse quien sabe cuando ha tenido suficiente" dice Chuang Tsé.


Entonces ahí es donde entran todos mis pensamientos respecto del amor. Amor es entrega, amor es sufrir por el otro... pero siguiendo todo el razonamiento, evidentemente estoy equivocado.
No sólo por el hecho de que ese pensamiento no se inserta dentro del mercado actual, sino por el hecho de que tiene toda la lógica del mundo dejar de hacer aquello que no me hace feliz.

Si es un hecho que a nadie le interesa conformarse conmigo, ¿por qué sigo esforzándome?, ¿por qué sigo buscando?... ¿Dónde está truncada mi lógica?...
¿Podría una waifu solucionar todos mis problemas?... ¿Encuentro injusto el sistema simplemente porque no me conviene a mí?...

Probablemente si mis padres hubieran vivido en una época como la nuestra, nunca se habrían casado y nunca hubieran tenido hijos. Yo no habría nacido.
Y a diferencia de Segismundo, yo no creo que "el mayor pecado del hombre es haber nacido".

Creo que la gente no es feliz así.
Pero probablemente tampoco lo eran con el otro sistema.

Yo no soy feliz con este sistema, y creo que sí lo habría sido con el otro.
Quizás ahí está mi error, en esa creencia.

No sé si será posible cambiar mi forma de pensar.
A esta altura debería saber qué es falso que estar en pareja me va a hacer feliz, pero lo sigo creyendo.
Quisiera no estar encadenado al cielo.



domingo, 14 de mayo de 2017

Al despertar

Me enamoré de ella la primera vez que la vi
Me enamoro de ella cada vez que la veo
Pero ni siquiera en mis sueños
es tan hermosa como realmente es

viernes, 12 de mayo de 2017

Un niño espera

Un niño escucha, sentado en un auditorio
Escucha a cien personas cantar el baile de los que sobran
Cantando de cómo el sistema educacional los echó por la borda
Sentados en un seminario en la mejor Universidad de este país.

Escucha a una mujer hablar, respecto a cómo no tiene voz por ser mujer
Aunque tiene la fortuna de haber estudiado en un buen colegio, de haber estudiado
en la mejor universidad del país, y de haber hecho un postgrado en el extranjero
Y de estar hablando en el seminario de un invitado internacional
Pero no tiene voz, porque es mujer.

El niño escucha de los sufrimientos individuales suavizados en el colectivo
Mientras piensa en no tener lugar, no contar con su familia,
no contar con las familias de otros, que están muy ocupados con sus propias familias.
El niño piensa en cómo espera a su madre, dormido en el sillón de noche
Sólo para escuchar los gritos cuando finalmente llega.
Quizás de la propia culpa que sentía de no estar ahí.

El niño recuerda ser elegido al último en los partidos.
El niño no disfruta del futbol, no disfruta la colectividad.
Nadie lo quiere en su equipo y en su equipo no tiene a nadie.

El niño espera por alguien que va a querer jugar con él.
Pero nadie viene, no es importante, no es talentoso, no tiene sentido.
No tiene alegría, y sigue esperando.

El niño quisiera no esperar a nadie.
Quisiera tener amigos imaginarios.
Pero ni siquiera ellos están en su equipo.

El niño no sabe por qué tiene que ir al colegio todos los días.
El niño no sabe por qué se levanta todos los días.
El niño no sabe qué puede disfrutar de cada día.
El niño no sabe por qué va a trabajar cada día.
No sabe por qué come cada día.
Sólo sabe por qué duerme cada día.

¿Por qué despertar, si la realidad no le otorga nada mejor que el sueño?
El niño no tiene objetivos. No quiere éxito, no quiere dinero, no quiere viajar.
No hay nada que justifique lo que hace o lo que piense.

El niño está cansado de esperar a alguien con quien jugar.
El niño está cansado de ver como otros juegan y son felices.
Él sólo quiere irse, pero no tiene adonde ir.

El niño quiere dormir para siempre.
Pero tiene miedo de morir.